El mate es parte de la vida cotidiana de millones de argentinos y, aunque los de madera y calabaza siguen siendo clásicos, cada vez aparecen más alternativas. En 2026, una nueva tendencia gana popularidad entre quienes buscan algo práctico, fácil de limpiar y que no requiera tantos cuidados después de cada uso.
La costumbre de tomar mate sigue intacta, pero las preferencias van cambiando. El material, los colores y la comodidad empezaron a tener más peso a la hora de elegir uno nuevo, especialmente entre quienes lo llevan al trabajo o lo usan durante buena parte del día.
A diferencia de los mates de madera, los de cerámica esmaltada no absorben humedad y necesitan menos cuidados después de cada uso.
Hola Deco
Por qué los mates de cerámica ganan popularidad frente a los tradicionales
Los mates de cerámica ganaron terreno entre quienes buscan una alternativa a los de madera. Una de sus principales ventajas está en el mantenimiento, ya que los modelos con interior esmaltado no absorben agua y resultan más fáciles de limpiar después de cada cebada.
Los de madera tienen sus propios atractivos. Con el uso pueden conservar parte del sabor de la yerba, algo que muchos materos disfrutan y consideran parte de la experiencia. En cambio, la superficie esmaltada no suele retener los sabores de preparaciones anteriores.
También hay diferencias en los cuidados cotidianos. Los de madera y calabaza necesitan secarse correctamente para evitar que la humedad quede acumulada en su interior. Los de cerámica esmaltada requieren menos atención en ese aspecto y están listos para usarse después de una primera limpieza.
Sin curado y sin hongos: las ventajas de la superficie esmaltada
Una de las grandes ventajas de estos modelos es que no necesitan curado. A diferencia de los de calabaza y algunos de madera, se pueden estrenar después de lavarlos, sin tener que dejarlos con yerba húmeda ni realizar ningún procedimiento previo.
Limpiarlos tampoco tiene demasiadas complicaciones. Cuando se termina de tomar mate, alcanza con retirar la yerba, lavar el interior con agua y detergente y dejarlo secar. Al tratarse de una superficie lisa y no porosa, los restos se desprenden con mayor facilidad.
La humedad tampoco penetra en las paredes cuando el esmaltado está intacto, lo que reduce las posibilidades de que aparezcan hongos. Eso no significa que el mate pueda quedar varios días con yerba usada: si no se limpia, el moho también puede desarrollarse en su interior.
Su principal desventaja aparece frente a los golpes. Mientras que uno de madera puede soportar mejor una caída, el de cerámica corre el riesgo de quebrarse. También conviene evitar los cambios bruscos de temperatura y elegir piezas aptas para uso alimentario, con el esmalte en buenas condiciones.
Los mates de cerámica se pueden estrenar después de lavarlos, sin necesidad de curarlos antes de la primera cebada.
Mates Paraná
Diseño y estética: la gran variedad de estilos que marcan tendencia
Además de su practicidad, estos mates tienen otro atractivo: se consiguen en una enorme variedad de colores, formas y diseños. Hay alternativas para quienes prefieren algo sencillo y otras con detalles más llamativos, alejadas de la apariencia habitual de la madera.
Los modelos de líneas simples y tonos como beige, blanco o verde oliva acompañan las preferencias actuales de decoración. También se encuentran versiones con dibujos, estampados y detalles pintados a mano, especialmente entre las piezas artesanales.
Las terminaciones permiten conseguir estilos bastante diferentes. Hay modelos brillantes, con colores intensos, y otros con acabados mate o texturas en el exterior. Algunas piezas conservan las pequeñas irregularidades propias del trabajo artesanal, mientras que otras tienen superficies completamente lisas.
La forma también influye en la comodidad. Una boca ancha facilita cebar y retirar la yerba, mientras que una base firme ayuda a mantener el mate estable sobre la mesa. Los diseños varían desde modelos pequeños y redondeados hasta otros más altos, con diferentes capacidades y tipos de terminación.