Una rutina de ejercicios regular es fundamental para mantener una buena salud y cobra especial relevancia en la vejez, cuando el cuerpo empieza a perder fuerza, movilidad y equilibrio. Aunque pueda resultar más difícil con el paso de los años, la actividad física ayuda a prevenir enfermedades, mejorar el ánimo y conservar la independencia en las tareas diarias.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos 150 minutos de ejercicio moderado por semana, una meta que puede alcanzarse de forma progresiva y con actividades simples. Caminar, hacer estiramientos, ejercicios con el propio peso o incluso tareas del hogar pueden convertirse en rutinas efectivas para sumar movimiento y cuidar la salud sin necesidad de esfuerzos extremos.
Entrenamiento
Las claves para no dejar el ejercicio regular.
Los consejos de los expertos para empezar una rutina de ejercicios
A pesar de conocer la importancia de la actividad física, siempre puede parecer difícil comenzar, y sobre todo, sostener una rutina de entrenamiento. Por eso, es útil conocer los consejos que dan los expertos para poder llevar a cabo estas prácticas sin perderse en el intento.
Un error frecuente es comenzar con una alta exigencia, algo que puede traer riesgos indeseados o representar un obstáculo psicológico haciendo más tentadora la idea de dejar el ejercicio. Pero también la falta de planificación y la ambigüedad en los objetivos pueden afectar a la regularidad. Por eso, los consejos de los expertos están orientados a estas eventualidades.
Comience lentamente a hacer ejercicio
Esta medida es clave para evitar lesiones, lo que puede ser determinante en la continuidad del ejercicio. Avanzar progresivamente es fundamental, sobre todo evaluando la condición física para conocer los límites y el potencial. Por otro lado, también es importante conocer los tipos de entrenamiento efectivos y complementarios para lograr una rutina que cubra todos los aspectos: resistencia, equilibrio, flexibilidad y fortalecimiento.
Establecer metas de acondicionamiento físico
Establecer metas, tanto a corto como a largo plazo, puede ser clave psicológicamente. Esto puede generar una rutina establecida más fácil de seguir adelante y también generar un incentivo para no cortar con el entrenamiento. En principio, es más simple con metas a corto plazo como decidir ser más activo mañana o averiguar sobre clases para hacer ejercicios, o planear hacer actividad con un amigo.
Pero las metas a largo plazo también generan un incentivo más duradero, como por ejemplo: "dentro de un año podré correr 5 kilómetros" o "el próximo verano podré jugar con mis nietos", etc.
Escriba un plan para agregar ejercicio y actividad física a su vida
Para muchas personas, realizar un plan por escrito les ayuda a cumplir su promesa de realizar más actividad física. En estos casos, es importante elegir un plan realista según las posibilidades de cada uno. Y a medida que se adquiere experiencia, se recomienda ir actualizando este plan de ejercicios.
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