Córdoba sigue afirmándose como uno de los principales polos del turismo religioso en el país, con una propuesta que trasciende fechas puntuales y se mantiene activa durante todo el año. En el centro de esa escena aparece la figura de José Gabriel del Rosario Brochero, el primer santo argentino, cuya historia y legado continúan convocando a miles de fieles y viajeros.
La tradicional peregrinación que recrea los trayectos del llamado Cura Gaucho por el oeste cordobés se transformó en una de las experiencias más representativas del calendario turístico.
Pero más allá de los momentos de mayor visibilidad, el interés por este tipo de propuestas no se detiene: combina espiritualidad, historia y naturaleza en un formato que atrae tanto a creyentes como a quienes buscan un turismo diferente.
Ese fenómeno volvió a reflejarse en el último fin de semana largo de abril, cuando Córdoba registró niveles de ocupación cercanos al 80%, con picos aún más altos en destinos clave.
En la región de Traslasierra -íntimamente ligada a la obra pastoral de Brochero- localidades como Las Rabonas alcanzaron el 93% de ocupación, San José y Yacanto el 87%, Nono el 69%, Villa Cura Brochero el 57% y Mina Clavero el 64%.
El movimiento no se limitó a ese corredor: otros destinos serranos también mostraron niveles elevados de afluencia, como La Cumbrecita con ocupación plena, Villa General Belgrano con el 93%, Río Ceballos con el 96% y Miramar de Ansenuza con el 92,5%.
“Sabemos que para esta fecha nuestro Santo, el Cura Brochero y todo el cronograma espiritual y de fe que gira en torno a él se volvió un clásico en la elección de la gente”, destacó Darío Capitani, presidente de la Agencia Córdoba Turismo.
Un recorrido entre historia, fe y naturaleza
En este contexto, el Camino de Brochero se consolida como una de las propuestas más significativas dentro de la oferta provincial. Se trata de un circuito cultural y espiritual que permite seguir las huellas del santo a través de distintos puntos de la provincia, articulando peregrinaciones, celebraciones y experiencias culturales.
El recorrido está organizado en distintos tramos que reflejan las etapas de la vida de Brochero. El primero se centra en su nacimiento e infancia en Villa Santa Rosa de Río Primero, comenzando en el paraje Carreta Quemada, donde nació. Luego, el circuito avanza hacia su juventud y formación en la ciudad de Córdoba, donde desarrolló su vocación sacerdotal.
Finalmente, el trayecto se completa en Villa Cura Brochero y Traslasierra, donde desplegó su obra pastoral y social, impulsando obras clave para las comunidades de la región.
Dentro de esta propuesta se destaca especialmente el Camino del Peregrino, un trayecto de aproximadamente 28 kilómetros que recrea uno de los recorridos más emblemáticos del Cura Brochero. La travesía comienza en el paraje Giulio Cesare, en las Altas Cumbres, y desciende hasta Villa Cura Brochero atravesando paisajes serranos de gran impacto.
El recorrido cuenta con ocho estaciones distribuidas a lo largo del camino, pensadas como espacios de descanso, oración y reflexión. A medida que se avanza, el trayecto cruza arroyos, quebradas y miradores naturales, proponiendo una experiencia que combina esfuerzo físico con conexión espiritual.
Con esta oferta, Córdoba no solo fortalece su posicionamiento como destino turístico, sino que también consolida una propuesta que integra identidad, patrimonio y desarrollo regional.
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