El método Lagree, gana adeptos en todo el mundo y ahora desembarcó en Buenos Aires. Se trata de una disciplina que combina fuerza, resistencia y cardio en un entrenamiento de alta intensidad y bajo impacto. La práctica, que ya es furor en ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Londres y Dubái, promete transformar el cuerpo sin lesiones y con resultados visibles en pocas semanas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De la mano de Johanna Tomelic, entrenadora y emprendedora argentina que decidió apostar por este formato tras formarse en Estados Unidos, llegó el primer espacio de Lagree del país: “PUR nace de mi búsqueda constante de métodos de entrenamiento efectivos, motivadores e innovadores. Cuando probé el Lagree me enamoré desde la primera vez que me subí a la máquina. Sentí que todo lo exterior desaparecía y solo quedaba la intensidad y precisión de los movimientos. Es un método transformador: esculpe y tonifica sin generar volumen”, cuenta Tomelic, coach certificada en Lagree.
Creado por el entrenador franco-estadounidense Sébastien Lagree, este sistema combina fuerza, resistencia, cardio, equilibrio y trabajo del core en sesiones de 45 minutos sobre una máquina exclusiva llamada Megaformer.
A diferencia del pilates tradicional, Lagree mantiene el cuerpo bajo tensión constante con movimientos lentos y controlados que trabajan cada músculo en profundidad. El resultado: un entrenamiento de alta intensidad pero de bajo impacto, ideal para quienes buscan tonificar, ganar fuerza y mejorar la postura sin sobrecargar las articulaciones.
Cada sesión propone un desafío distinto. Los ejercicios cambian constantemente, lo que evita la monotonía y mantiene el cuerpo activo. Según los especialistas, una clase puede quemar hasta 600 calorías, y el metabolismo se mantiene acelerado hasta 24 horas después.
El Megaformer, evolución tecnológica del clásico reformer, permite ajustar las resistencias y la intensidad, adaptándose a distintos niveles de condición física. De esa manera, el método puede practicarse tanto por principiantes como por atletas experimentados.
Lagree
De Los Ángeles a Núñez: la historia detrás del desembarco
Después de años de entrenamiento funcional y crossfit, Johanna Tomelic descubrió Lagree durante un viaje a Estados Unidos. La experiencia fue, según ella, un antes y un después. “Me sorprendió lo desafiante que era, pero sin dolor ni impacto. Sentís cómo trabaja cada músculo, pero salís liviana. Es una conexión cuerpo-mente muy distinta a todo lo que había probado”, explicó la dueña de PUR Lagree Studio, que abrió sus puertas en Núñez con planes de expansión a otras ciudades del país.
El método Lagree es una de las grandes tendencias del fitness internacional. Celebridades como Gwyneth Paltrow, Michelle Obama, Sofía Vergara, Nicole Kidman, Kim Kardashian y Meghan Markle lo incorporaron a su rutina, y deportistas profesionales, desde jugadores de la NBA hasta bailarines, lo eligen por su efectividad y bajo riesgo de lesiones.
En los estudios más reconocidos del mundo, las clases se agotan semanas antes. El atractivo radica en su combinación de ciencia del movimiento, precisión técnica y entrenamiento integral, todo en menos de una hora.
A diferencia del pilates reformer o del entrenamiento funcional, Lagree no busca solo la tonificación estética: también mejora la resistencia cardiovascular, la estabilidad, la fuerza del core y la postura. Al ser de bajo impacto, se adapta a todas las edades y permite una recuperación más rápida.
Los resultados suelen notarse entre la sexta y octava clase. “Es intenso, pero amable con el cuerpo”, resumen sus adeptos.
El entrenamiento del futuro
Más allá de su efectividad, Lagree propone una filosofía de entrenamiento diferente. Las clases se desarrollan en grupos reducidos, lo que genera un sentido de comunidad y acompañamiento. Cada movimiento requiere concentración y control, por lo que también funciona como un ejercicio mental: la mente se enfoca en la precisión y la respiración, desconectando del exterior.
Esa mezcla de esfuerzo, atención plena y diseño de experiencia explica por qué Lagree se convirtió en un fenómeno global. “Lagree no es solo un entrenamiento; es una experiencia que te cambia el cuerpo y también la forma de conectar con vos misma”, resumió Tomelic.
Dejá tu comentario