El té es una de las infusiones más populares alrededor del mundo. Es una bebida que ha tenido un importante papel en la vida social y cultural de las personas desde hace miles de años. Nuestros antepasados, en la antigüedad, usaban las plantas en forma de infusiones para tratar diferentes padecimientos o como método de relajación. La Universidad de Harvard informó que "ofrecen múltiples propiedades y funcionan como una alternativa natural para la salud, sumado a la actividad física y un cambio de hábitos".
Además del negro, el té verde es uno de los más consumidos a nivel mundial. Proveniente de la planta Camellia sinensis, tiene grandes y beneficiosas propiedades para nuestra salud: previene enfermedades cardiovasculares, disminuye el "colesterol malo", reduce el riesgo de padecer cáncer, favorece a la recuperación muscular después de la actividad física, ayuda a quemar grasas, y potencia el sistema inmunológico.
Esta infusión puede presentarse en distintas variedades, entre ellas, el té de jazmín. Tan exótico como rico, se prepara con flores, comúnmente blancas, del género Jasminium, al cual pertenecer alrededor de 200 especies de plantas.
Oriunda de las zonas tropicales de Europa, Asia y África, aromática y con sabor dulce, esta bebida es ideal para el cuidado de nuestro organismo. Relajante y rico en antioxidantes, es la mejor aliada para el manejo de la ansiedad, el estrés y la hiperactividad. Además, alivia cólicos estomacales, regula la presión arterial y favorece el sistema inmune, ya que posee propiedades antibacterianas y antivirales.
Beneficios del té de jazmín
Antioxidante
El té de jazmín es fuente de catequinas, un tipo de polifenol que aporta muchos beneficios para la salud. Según el médico Mark Hyman, estos fitonutrientes son "de los más poderosos" que se encuentran en el reino vegetal.
Ayuda reducir el estrés oxidativo proveniente de los radicales libres en el cuerpo, lo que puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas y el envejecimiento prematuro, promoviendo la longevidad.
Mejora el estado de ánimo
De acuerdo a Amy Shapiro, dietista registrada de Real Nutrition en la ciudad de Nueva York, el aroma relajante del jazmín tiene efectos calmantes sobre el sistema nervioso, lo que puede ayudar a reducir el estrés, la ansiedad y mejorar el estado de ánimo general.
A su vez, la combinación de propiedades antioxidantes y de estimulación metabólica puede ayudar a mejorar los niveles de energía.
Reduce el estrés
Relacionado con el beneficio anterior, el té contiene L-teanina, un aminoácido que brinda efectos relajantes y que puede promover un estado de calma sin inducir somnolencia. Esta molécula aumenta la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, que están asociadas con la sensación de bienestar. Además, su consumo antes de dormir puede ayudar a inducir un sueño más tranquilo y profundo.
Antiinflamatorio
El jazmín contiene compuestos como los flavonoides, que pueden ser útiles en el alivio de condiciones inflamatorias crónicas, como la artritis o el dolor muscular. A su vez, estos efectos también contribuyen a la recuperación muscular después de hacer ejercicio intenso.
Aliado de la salud cardiovascular
El contenido de antioxidantes, junto con su capacidad para reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol "malo"), contribuye regular la presión arterial y a prevenir la acumulación de placas que podrían provocar enfermedades cardíacas.
Además, algunos estudios sugieren que este té podría tener un efecto positivo en el control de los niveles de azúcar en la sangre, lo que podría ser beneficioso para personas con diabetes tipo 2 o aquellos que buscan controlar sus niveles de glucosa.
Propiedades digestivas
El té de jazmín tiene propiedades antiespasmódicas y antiinflamatorias que favorecen la digestión y alivian problemas comunes como los cólicos estomacales, los gases, el estreñimiento y la acidez, equilibrando, así, el intestino.
Pérdida de peso
Al igual que otras infusiones, ayuda a aumentar la termogénesis (la producción de calor en el cuerpo) y acelerar el metabolismo. Esto puede contribuir a la quema de grasa y al control del peso corporal. Además, es bajo en calorías, convirtiéndolo en una excelente alternativa a las bebidas azucaradas.
Beneficios para la piel
Los antioxidantes presentes ayudan a reducir los signos del envejecimiento, como las arrugas y las manchas, previniendo el daño celular causado por la exposición al sol. Es un gran hidratante, ya que su efecto comienza desde las capas más internas de la piel, dando una apariencia más fresca y saludable.
Además, debido a sus propiedades antiinflamatorias, el té de jazmín puede ser útil en el tratamiento de afecciones como el acné o la piel irritada.
Apoyo al sistema inmunológico
El té de jazmín tiene propiedades que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico. Los antioxidantes presentes contribuyen a la defensa del, mientras que los compuestos antiinflamatorios ayudan a mantener a raya infecciones y enfermedades.
Sus aceites esenciales tienen propiedades antibacterianas y antivirales que pueden ser beneficiosas para combatir resfriados y otras infecciones comunes. Convirtiéndolo en una gran opción para consumir en épocas donde la temperatura es baja.
Cómo preparar el té de jazmín
Aromático y de un dulce pero sutil sabor, se prepara infusionando las hojas de té negro o verde con fragantes flores de jazmín.
Para esto solo tenés que hervir agua, colocar un saquito o un infusionador con Camellia sinensis, la planta del té verde, y añadirle flores de jazmín secas. Podés añadirle limón, miel o algún edulcorante para realzar su dulzura natural.
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