La pasta está servida, pero cuando vas a buscar el pan que compraste ayer está duro y seco, a pesar de que lo hayas dejado en la bolsa. ¿Cuántas veces te pasó eso? Por suerte existe una solución al problema, que se hace de manera fácil, rápida y con un elemento de la casa.
Joost Arijs, un experimentado panadero holandés, compartió este truco que es más simple de lo que podrías imaginar. El gran error que la mayoría de las personas cometen es guardar el pan en bolsas de plástico, pero esa solución no es la más efectiva.
Cómo conservar el pan
El panadero explicó que la mejor forma de guardar el pan es con papel. Las bolsas de papel permite que el pan respire, manteniendo la corteza crujiente por más tiempo y reduciendo las probabilidades a que e vuelva gomoso o se eche a perder.
Es importante saber que esto no hace milagros: puede ayudar a que esté más fresco, pero inevitablemente perderá su textura con el tiempo.
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