El Titanic, el famoso barco que naufragó en 1912, mayor conocida por las nuevas generaciones gracias a la película protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, llevaba a bordo a algunas de las personas más ricas de su época. Estas personas tenían mansiones que fueron desoladas por completo, pero hubieron otras que fueron mantenidas con fines educativos.
Un ejemplo de estas es la Casa de los Leones, la mansión en la que vivió Margaret Tobin Brown, conocida como la "Insumergible Molly Brown". Ella logró sobrevivir al hundimiento del barco a causa del iceberg y siguió con su impresionante vida. Su mansión fue restaurada en los años 70 y ahora funciona como un museo que retrata tanto su vida como su época.
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Quién era Margaret Tobin Brown
Cuando Margaret era tan solo una humilde chica de 18 años, se fue desde Missouri hasta Colorado para conseguir un mejor futuro. Fue ahí donde conoció al que terminó siendo su esposo, James Brown. Ellos se volvieron millonarios juntos al mejorar la extracción de oro en una mina, entonces como pago recibieron acciones de la empresa. Con este dinero, Margaret decidió dedicarse a ayudar a las mujeres, los niños y los mineros de Colorado.
Ella abordó el Titanic en Francia para ir a Nueva York a visitar a su nieto enfermo, pero cuatro días después de subirse, el transatlántico británico chocó contra un iceberg. Margaret pudo escapar en el bote salvavidas número seis, en el que dirigió a sus compañeros sobrevivientes para que remaran hasta ser rescatados.
Un dato curioso de ella es que en 1894, se convirtió en miembro fundador del Denver Woman’s Club, una organización alineada con los derechos de las mujeres. De hecho, en el atico de su casa, que ahora es un museo, era donde se llevaban a cabo las reuniones para divulgar el sufragio femenino.
Cómo es la Casa de los Leones, hoy un museo
La Casa de los Leones hoy en día es el Molly Brown House Museum y mantiene en el interior los objetos personales del matrimonio Brown. De esta manera el visitante puede ver exactamente como era la vida a principios del 1900, la rutina de la gente de la alta sociedad y que ropas usaban.
En todas las habitaciones de la casa hay folletos en inglés y en castellano que permiten conocer a fondo cómo se desarrolló la vida de esta mujer, digna de película. La visita termina en un jardín de invierno en el que se puede ver en video un resumen de la historia de la señora Brown.
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