El té es una de las infusiones más populares y consumidas alrededor del mundo. Es una bebida que ha tenido un importante papel en la vida social y cultural de las personas desde hace miles de años. Nuestros antepasados, en la antigüedad, usaban las plantas en forma de infusiones para tratar diferentes padecimientos o como método de relajación. Incluso, la Universidad de Harvard informó que "ofrecen múltiples propiedades y funcionan como una alternativa natural para la salud, sumado a la actividad física y un cambio de hábitos".
De esta manera, las infusiones naturales se convirtieron en una forma popular y beneficiosa de aprovechar las propiedades de hierbas y plantas medicinales. Tener de aliada a la medicina natural es una buena idea para promover la salud y el bienestar. Estas técnicas tienen el objetivo es estimular la capacidad curativa innata del cuerpo, y facilitar que sus mecanismos de equilibrio alcancen un buen estado de salud, evitando el consumo de terapias farmacológicas.
En este sentido el té Oolong, conocido también como té azul, es uno de los mejores ejemplos. Originario de las montañas de China, esta bebida con sabor floral tiene grandes beneficios para el desarrollo natural del cuerpo.
Esta infusión proviene de la planta Clitoria ternatea, perteneciente a la familia de las fabáceas, una especie común en el Sudeste Asiático. Entonces, ¿a qué se debe su color? Para obtenerla, se debe someter a estas flores a un proceso de fermentación, al igual que el del té negro.
Sin embargo, a diferencia de este, logra un nivel de oxidación media que le da un color verde azulado intenso. De igual manera, su tono puede variar según las sustancias que se le agreguen, ya que pueden modificar su pH.
El té azul es muy consumido en las regiones asiáticas desde hace miles de años. Su principal motivo, es que se cree que "lo cura todo". Con beneficios que incluyen la relajación, el reducir el estrés y ser un gran antioxidante natural, es reconocido alrededor del mundo por evitar el deterioro del sistema nervioso.
Beneficios del té Oolong
Relajación
Es un sedante natural suave, que se usa desde hace siglos para ayudar a conciliar el sueño y, en general, para obtener relajación. Investigaciones destacan que mejoran la calidad del sueño y evita el insomnio, siendo útil para abordar problemáticas relacionadas al mal dormir.
Reduce el estrés
Sus componentes antioxidantes y la L-teanina, un aminoácido presente en los tés negro y verde, actúan sobre el sistema nervioso central, modulando ciertos neuotransmisores como el GABA. Esto favorece la calma, mejora el estado de ánimo y reduce la ansiedad al facilitar la relajación corporal.
Favorece a la memoria
El consumo de esta infusión es altamente recomendado para los adultos con más de 40 años de edad, ya que "rejuvenece" la memoria. Esto se debe gracias a sus compuestos nootrópicos que aumentan los niveles de acetilcolina, un neurotransmisor clave para el buen funcionamiento cerebral.
A su vez, los antioxidantes presentes, como las catequinas y flavonoides, junto con la L-teanina, mejoran la plasticidad sináptica, la neurogénesis y la conectividad neuronal, favoreciendo las funciones cognitivas y reduciendo la fatiga mental.
Propiedades analgésicas
Gracias a sus compuestos, como los flavonoides y distintos grupos de vitaminas, ayuda a reducir la tensión y alivia dolores de cabeza y la migraña favoreciendo la circulación sanguínea en el cerebro.
Su capacidad para reducir la temperatura corporal en casos de fiebre, lo convierte en el mejor aliado para los combatir los síntomas del estado gripal.
Antioxidante
Rico en polifenoles, especialmente en catequinas, teaflavinas y tearubiguinas, el té azul ayuda a proteger nuestras células del daño causado por los radicales libres, compuestos que, cuando se acumulan, pueden acelerar el envejecimiento y debilitar el sistema inmunológico.
Al combatirlos, fortalece nuestras defensas, ayudando a mantenernos saludables y protegidos frente a distintas enfermedades.
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