Una problemática que aqueja al ser humano desde hace tiempo es el deseo de disfrutar de la comida y a su vez el miedo a subir de peso de manera excesiva. Por eso, cualquier método para adelgazar, sin afectar del todo la musculatura, es bien recibido. Y si se puede no sufrir tanto en cuanto a las restricciones alimenticias, mejor.
No obstante, la metodología implica una ventana de tiempo en ayunas. Este ayuno intermitente que tanto está creciendo actualmente, es un lapso sin ingerir alimentos con una determinada duración. En este caso, es de 8 horas, y se está debatiendo en qué momento se debe realizar para obtener el mayor beneficio posible.
Así actúa la alimentación restringida en el tiempo cuando se combina con ejercicio regular
Un nuevo estudio de la Universidad de Mississippi que fue publicado en el International Journal of Obesity dice que cuando se combina una ventana de 8 horas de ayuno con un ejercicio regular se pierde más grasa, sin sacrificar músculo, que cuando sólo se realiza ejercicio. Los resultados indican que en un lapso de 4 semanas se pierde hasta un kilo más.
Este tipo de método suele gustarle a la gente porque debe aguantar una determinada cantidad de tiempo y no necesita privarse de cantidades o comidas en especial. Se trata de un esquema 16:8. 16 horas de ayuno y 8 de alimentación, fraccionadas en 2. Una al mediodía y otra aproximadamente a las 8 de la noche.
El ejercicio se debe realizar entre las 8 horas donde se ingirió alimento.
Por qué este método ayuda a quemar grasa sin afectar tus músculos, según los científicos
El estudio además, demostró que las personas que ya realizaban actividad física con regularidad también experimentaron una pérdida de grasa, sin afectar al músculo. Y para quienes ya están flacos y realizando ejercicios es más difícil quemar este tipo de grasas. Por otro lado, el hecho de realizar el entrenamiento en horas de comida, brinda la energía necesaria y el impacto en el músculo es más intenso.
Aun así, es importante siempre consultar con médico de cabecera y nutricionista, ya que cada cuerpo es diferente y, por ende, necesita un cuidado diferente.
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