La vigilancia genómica realizada por el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) de la ANLIS-Malbrán también muestra el predominio del subclado K. El 96% de las muestras secuenciadas durante este año correspondió a esta variante.
El Ministerio de Salud había advertido desde el inicio del 2026 sobre una circulación anticipada de virus respiratorios y decidió adelantar la campaña de vacunación antigripal. La estrategia comenzó el 11 de marzo, tres semanas antes que en 2025.
"Al igual que en 2025, la temporada presentó un inicio adelantado, con un aumento de las detecciones desde la semana 10 y un máximo entre las semanas 21 y 22. En las últimas semanas se observó, además, un incremento de las detecciones de influenza B del linaje Victoria", detalla el último BEM.
En cuanto a los síntomas, el cuadro puede provocar fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, cefalea, dolores musculares, escalofríos y cansancio. En la mayoría de las personas la recuperación se produce en una o dos semanas.
Jorge Geffner, médico infectólogo, doctor en Bioquímica e investigador del CONICET, explicó a Radio AM750: "El agente que produce la gripe es el Influenza. Tenemos un 15% más de casos que el año pasado”.
Para el especialista, una parte del problema está vinculada con la prevención y con la baja cobertura de vacunación en algunos grupos: "El gran problema que tenemos en Argentina es que si pega más la gripe, una de las responsabilidades no es una súper gripe, sino que se extendió más a los chicos".
"La vacunación antigripal está en el calendario obligatorio, a los chicos de entre 6 meses y dos años", apuntó. Aunque la mayoría de las infecciones evoluciona favorablemente, la influenza puede provocar neumonía, internaciones y otras complicaciones, especialmente en adultos mayores, niños pequeños, embarazadas y pacientes de riesgo.
El infectólogo Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, explicó a Clarín que la elevada concentración de casos en los chicos es una señal de que "hubo un brote".
"Lo bueno es que este año dimos la vacuna antes, entramos al período de casos importantes de gripe con una gran cantidad de gente vacunada", señala el especialista.
Pero advierte que en Argentina "la vacunación en chicos es hasta los 24 meses, cuando en la mayor cantidad de países de América Latina es hasta los 6 u 8 años". Y agregó: "Las sociedades científicas pidieron que la vacuna se incorpore obligatoriamente hasta los siete años y sería bueno que eso sucediera".
Por qué afecta más a los chicos
Los números oficiales muestran que los chicos son uno de los grupos que más concentraron los contagios durante esta temporada. De acuerdo con el relevamiento, los menores de 10 años reúnen el 48% de los casos de influenza y, dentro de ese grupo, los menores de 2 años representan el 35%.
La elevada cantidad de infecciones infantiles no significa que todos los chicos desarrollen cuadros graves, incluso la mayoría atraviesa la enfermedad sin complicaciones. El problema es que los pequeños pueden favorecer la transmisión dentro de las familias y otros espacios de contacto cercano.
"Los chicos hasta esa edad son los transmisores en la comunidad y en las familias", explicó Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez a Clarín sobre los niños de 6 a 8 años.
Este grupo etario pasa gran parte del día en lugares donde existe contacto estrecho con otras personas, como escuelas, jardines y actividades recreativas. Un niño infectado puede transmitir el virus a sus compañeros y luego llevarlo a su casa, donde puede propagarse a hermanos, padres o abuelos.
En los menores de 2 años el cuidado requiere especial atención. Se trata de una población incluida específicamente dentro de la estrategia de vacunación antigripal del Calendario Nacional y que puede presentar mayor vulnerabilidad frente a las complicaciones de una infección respiratoria.
Cómo prevenir los contagios
La principal medida para reducir el riesgo de complicaciones es mantener al día la vacunación antigripal cuando corresponde. La inmunización no garantiza que una persona nunca vaya a infectarse, pero sí busca disminuir la posibilidad de desarrollar cuadros graves o internaciones.
Para prevenirla, lo ideal es mantener los ambientes ventilados, lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto cercano con personas que presentan síntomas.
También se recomienda no compartir vasos, cubiertos, mates ni otros utensilios. Al toser o estornudar, hay que cubrirse la boca y la nariz con el pliegue del codo o un pañuelo descartable y desecharlo después de usarlo.
Si aparecen síntomas compatibles, lo mejor es quedarse en casa mientras dure el malestar y consultar con un médico si el cuadro empeora, la fiebre persiste o aparecen dificultad para respirar, dolor en el pecho, confusión o un cansancio fuera de lo habitual.
Quiénes deben vacunarse contra la gripe
La vacuna antigripal forma parte del Calendario Nacional de Vacunación y está indicada de manera gratuita para los grupos definidos como prioritarios. El Ministerio de Salud establece que deben recibirla el personal de salud, los adultos de 65 años o más, las embarazadas y los niños de 6 a 24 meses.
También deben vacunarse las personas de 2 a 64 años que presentan factores de riesgo, entre ellos enfermedades respiratorias crónicas, determinadas afecciones cardíacas, diabetes, obesidad mórbida, inmunodeficiencias, enfermedades oncohematológicas, trasplantes e insuficiencia renal crónica en diálisis.