Lejos del circuito gastronómico más concurrido de Buenos Aires, A Coruña invita a descubrir una cantina española de barrio, con recetas tradicionales, precios accesibles y una historia familiar detrás.
Comida, tragos y tranquilidad: A Coruña, un lugar gastronómico pensado lejos del ruido de la ciudad.
Versalles es uno de esos barrios porteños que, fuera de los recorridos habituales, merecen una visita gastronómica. En una de sus esquinas, sobre Irigoyen 1801, A Coruña recrea un pedacito de España con una carta donde el tapeo marca el ritmo, acompañado por pinchos, bocatas, arroces y platos caseros. La propuesta recupera la costumbre de pedir varias preparaciones para llevar al centro de la mesa, con porciones de distintos tamaños que permiten probar más de una especialidad sin que la cuenta se dispare. El ambiente familiar, la decoración inspirada en Galicia, el servicio cercano y las mesas en la vereda refuerzan el carácter de cantina de barrio.
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A Coruña, en Versalles: Irigoyen 1801, CABA.
Detrás del proyecto están Carolina Giuliani y Vanina Heredia, esposas y socias que encontraron en la gastronomía una manera de conciliar la maternidad con el emprendedurismo. Tras la llegada de su primera hija, decidieron cambiar de rumbo y dejar sus carreras; una vinculada a la enseñanza del inglés y la otra a la informática. Su amor por el fuego y la cocina terminó de definir el camino hacia un negocio propio. Así nació A Coruña, una cantina que conserva la cercanía con los vecinos, pero también busca atraer a quienes tienen ganas de explorar otras zonas de Buenos Aires y descubrir buenos lugares para comer lejos del ruido.
De izquierda a derecha, Carolina Giuliani y su esposa, Vanina Heredia, las dueñas de A Coruña.
Qué pedir en A Coruña
El tapeo es uno de los grandes atractivos, con más de 15 preparaciones frías y calientes que servidas como tapa, media ración o ración. Una de las favoritas es la Tortilla A Coruña ($25.000), rellena con mozzarella y cantimpalo. Hay croquetas de pescado y langostinos ($9000 la tapa); empanada gallega frita; y huevos rotos con morcilla ($14.000 la media ración), preparados sobre una base de papas fritas en cubos, con huevos de yema líquida y rodajas de morcilla. También se destacan las rabas, las gambas al ajillo o para quienes prefieren probar varias, los pinchos parten de $8000.
Los distintos tipos de platos en A Coruña.
Los bocatas y principales completan el recorrido por la cocina española. Aparecen la Paella A Coruña ($31.000) con pollo, calamar, mejillones y morrón, que llega servida en paellera; el guiso de lentejas a la española ($19.000) y el pastel de pescado y camarones. Los bocatas se preparan en pan flautón, similar al francés, y se acompañan con papas fritas en cubos. Hay cuatro variedades, entre ellas el sándwich de tortilla con chorizo colorado y alioli. Para el cierre dulce, no fallan las peras al vino tinto con crema y la torta vasca.
Los distintos bocatas en A Coruña.
Desde los $6000, la barra acompaña el espíritu español con sidra Julia Echarren de grifo, cerveza Estrella de Galicia, vermut La Fuerza y una selección de vinos. Entre los cócteles de autor aparece el Negroni y Ole! ($9500), con jerez Federico López, vermut rojo, Campari y naranja.
Las rabas acompañadas por la cerveza Galicia, en A Coruña.
Con tapas, platos para compartiry un ambiente cercano, A Coruña recupera el espíritu de las cantinas de barrio, donde los vecinos encuentran un punto de encuentro cotidiano y quienes llegan desde otros rincones descubren una alternativa para escapar del bullicio de la ciudad.