Política

Massa 2017 vs. post-PASO: de liberar presos en Venezuela a cristinizarse y comparar chavismo con macrismo

Si en octubre se repite la paliza que le dio el kirchnerismo al oficialismo en las PASO, el serpenteante y ahora cristinista Sergio Massa retornará a Diputados e incluso, si se respetara la tradición, ocupará la jugosa presidencia de la Cámara baja que hoy ocupa su amigo, el peronista con témpera PRO -hoy, acuarela- Emilio Monzó. Tras la contundente victoria del 11-A, el oscilante tigrense comparó a la Argentina con Venezuela -como Cristina de Kirchner durante la campaña- y dinamitó, de manera simbólica, todos los proyectos que presentó durante su último año de mandato como legislador (2017), donde pedía la liberación de presos de la dictadura madurista.

“Lo más parecido a Venezuela es la Argentina de hoy”, lanzó un radiante Massa para comparar la situación económica y social entre los dos países sudamericanos. En 2017, el actual candidato a primer diputado nacional por la provincia de Buenos Aires -atado a la de gobernador de Axel Kicillof, con quien cantó días atrás “vamos a volver”-, presentó un combo de resoluciones para “solicitar al Poder Ejecutivo que, en atención al contexto socio-político e institucional que atraviesa la República Bolivariana de Venezuela y los padecimientos del pueblo, arbitre por ante los organismos pertinentes lo necesario y conducente para “requerir la inmediata liberación de todos los presos políticos sin distinciones”; “instar a la urgente convocatoria bajo observación internacional de elecciones limpias, bajo un régimen electoral democrático universal y secreto, derogando las trampas electorales que impuso el régimen dictatorial en las últimas elecciones a la ilegítima Asamblea Constituyente”.

También remarcó la necesidad de “solicitar que con urgencia y como medida transitoria hasta que se restaure la plena democracia en Venezuela, se apliquen las sanciones previstas en la Carta Democrática del Mercosur y de la Unasur; recordando que la propia República Bolivariana de Venezuela aceptó en su momento que se impongan esas sanciones a los regímenes políticos que violen los derechos humanos y los procesos democráticos, por lo cual estas sanciones, de aplicarse, no violan la soberanía venezolana”; e “instar a todos los países americanos, a la Organización de Estados Americanos y a las Naciones Unidas, a que aprueben mecanismos y opciones coordinadas de socorro humanitario, alimentario y médico, ante la grave situación que está viviendo el pueblo venezolano, respetando la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela”, entre otros puntos.

En otra resolución de 2017, Massa fundamentó: “Lo que se está viviendo es una tragedia sin precedentes, basta con señalar que desde el comienzo de los conflictos se han superado las 120 personas fallecidas, más de 2.000 heridos e innumerables detenciones, cifras que dejan plasmada la situación. A ellos, debemos sumarle la detención de los integrantes de la oposición, las prohibiciones de salida del país e incluso hasta la negativa de ingreso para legisladores y equipos de prensa que aspiraban poder tomar conocimiento en persona de la situación a los fines de informarse”.

Para el tigrense, resultaba “evidente que la expectativa del Presidente Maduro” fuera “perpetuarse en el poder”, y agregó: “Ello es claro ya que la finalidad de la Asamblea Constituyente es poder reformar algunos puntos de la Constitución que aseguren y permitan una perpetuación en el poder, ratificando de manera tajante y absoluta la falta de vocación democrática”. Otra idea de Massa fue que el Ejecutivo frenara, por 180 días, “de acometer, encarar o concretar en el futuro nuevas operaciones comerciales, industriales, financieras o cualquier otra de contenido político, institucional o económico, como de establecer relación o vínculo tendiente a ello con la República Bolivariana de Venezuela, sea a través de sus funcionarios, organismos, empresas públicas o en las que tenga participación el Estado venezolano en su capital, dirección o control”.

Ese año, el líder del Frente Renovador quiso eliminar el IVA en productos de la canasta básica. El resbaladizo jefe de Gabinete, Marcos Peña, se rió de la iniciativa. Ahora, el Gobierno la aplicó. El candidato a presidente del kirchnerismo, Alberto Fernández, la criticó, pese a que estaba en su folleto de campaña electoral. Argentina 2019.

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