Los atentados ocurrieron en zonas concurridas de Bagdad
Al menos 86 personas murieron hoy en Irak en diversos hechos de violencia y 30 cadáveres fueron hallados en las calles de Bagdad con signos de tortura, en tanto en Tikrit fue sepultado junto a Saddam Hussein el ex vicepresidente iraquí Taha Yassin Ramadan, ejecutado por la madrugada.
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En una batalla ocurrida a 5 kilómetros de Falluja, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, murieron 39 combatientes pertenecientes a grupos iraquíes cercanos a Al Qaeda, según informó el comando militar iraquí.
En los enfrentamientos murieron también nueve milicianos de grupos tribales y ocho policías iraquíes, dijeron las fuentes.
También en Falluja, un coche bomba estalló en una localidad y causó la muerte de diez personas y heridas a otras siete.
Según fuentes policiales, la explosión se registró en la localidad de Al-Absa, y fue activada a distancia.
Además, otras 20 personas fallecieron en una serie de ataques y de atentados en la capital.
También hoy, la policía iraquí informó que halló en las últimas 24 horas al menos 30 cadáveres en varias zonas de Bagdad.
Gran parte de los cuerpos tenían las manos atadas y presentaban signos de tortura y heridas de bala.
Por la tarde, unas 1.500 personas asistieron a los funerales del ex vicepresidente Ramadan, ahorcado por la madrugada en Bagdad tras haber sido declarado culpable de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
La ceremonia fúnebre se celebró en Awja, localidad natal de Saddam Hussein, donde al arribo del féretro, que estaba cubierto con la bandera iraquí, fueron lanzados disparos al aire.
Algunas horas antes, el cuerpo del ex vicepresidente había sido trasladado a Tikrit a bordo de un helicóptero de las fuerzas estadounidenses, y llevado a Awja en una camioneta de la policía.
Ramadán fue sepultado en las inmediaciones de Tikrit cerca de Hussein, ejecutado el 30 de diciembre de 2006 por el genocidio de chiitas en la localidad de Dujail en 1982; sus hijos Uday y Qusay, muertos en julio de 2003, y Barzán al Tikriti y Awad al Bander, ejecutados en enero.
El Consejo de Europa condenó hoy la ejecución de Ramadan e invitó nuevamente al gobierno iraquí a no aplicar la pena de muerte.
"En el contexto del baño de sangre cotidiano que mancha las calles de Bagdad, las autoridades deberían concentrar sus esfuerzos en la captura de los criminales que están en libertad, antes que ajusticiar a aquellos que están ya en prisión", dijo el secretario general del Consejo de Europa, Terry Davis.
Por otra parte, venció hoy el ultimátum sobre los dos alemanes mantenidos como rehenes en Irak, amenazados de muerte si las autoridades de Berlín no retiran sus tropas de Afganistan.
Un vocero del Ministerio de Exteriores alemán dijo que no hay novedades y que la unidad especial de crisis continúa trabajando para liberar a los dos rehenes, una mujer de 61 años y su hijo de 20 que permanecen secuestrados desde el 6 de febrero.