El respaldo a la monarquía española creció tras la abdicación del rey Juan Carlos y superó el 55%, según un sondeo, en medio de un debate sobre la posibilidad de aforar al veterano monarca una vez que deje el trono para blindarlo frente a futuras investigaciones judiciales.
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El sondeo, difundido por el diario El Mundo, mostró que el 55,7% de los ciudadanos sigue prefiriendo vivir bajo una monarquía, un día después de que el periódico el El País publicara otra encuesta que sostenía que el 62% de los españoles están a favor de convocar un referendo sobre la continuidad de la casa real.
Según el último sondeo, elaborado por la consultora Sigma Dos, hace sólo seis meses la popularidad de la familia real no alcanzaba el 50%.
El apoyo y el rechazo a la Casa Real se dividen en forma casi igual entre los jóvenes de entre 18 y 29 años, en tanto que la simpatía por el régimen monárquico crece marcadamente con la edad. Entre los mayores de 65 años, el apoyo supera el 72%.
Otro dato significativo de la encuesta publicada por El Mundo es que tres de cada cuatro españoles creen que el rey Juan Carlos, de 76 años, hizo bien en abdicar en favor de su hijo Felipe, de 46 años.
En el sondeo anterior, pese a que el 62% respaldó un referendo para decidir entre monarquía o república, el 49% dijo que prefiere a Felipe de rey antes que a un presidente de una República, algo apoyado por un 36%.
Esta valoración positiva podría jugar a favor de Juan Carlos en el debate que lanzó en los últimos días el oficialista y conservador Partido Popular (PP). El presidente del Congreso de los Diputados, el oficialista Jesús Posada, advirtió ayer que es "absolutamente necesario" otorgar fueros al rey Juan Carlos una vez que abandone el trono.
En una entrevista con la radio Cope y reproducida por el diario El Mundo, Posada explicó que no cree que nadie le desee "personalmente ningún mal al Rey", pero sí sospecha que hay quienes pueden hacer escándalo para "apuntarse un tanto en la lucha por la república".
De conseguir fueros, Juan Carlos no podría ser citado a la fuerza por un juez y sólo sería vulnerable ante un tribunal superior.
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, respaldó esta posición y destacó que si más de 10.000 funcionarios tienen fueros en el país, el ex rey también debe contar con ellos.
"Si la Constitución y las leyes, y especialmente la Ley Orgánica del Poder Judicial, establece que determinadas personas en razón de las responsabilidades que tienen o han tenido están sujetas a un aforamiento, no parece razonable que personas que tienen o han tenido esas mismas responsabilidades queden excluidas dentro de ese capítulo", sostuvo a la agencia de noticias española EFE.
No está claro cómo sería el proceso legal para aforar al aún monarca ni cuándo se aprobaría, ya que la ley de abdicación se someterá a una votación del Congreso en pleno el próximo miércoles. La votación provocó un quiebre en el corazón del oficialismo catalán este fin de semana, a sólo cinco meses del referendo independentista impulsado por el gobierno y rechazado por Madrid y el Poder Judicial español.
A poco de conocerse la decisión de la coalición gobernante, Convergencia i Unio (CiU), de abstenerse en la sesión del miércoles, el secretario general de esa fuerza y su vocero en la Cámara nacional de Diputados, Josep Antoni Duran, anunció que apoyaría la abdicación de Juan Carlos.
Las diferencias de opinión en el corazón soberanista catalán despertaron inmediatamente rumores de división. Sin embargo, Duran dijo al diario La Vanguardia que se seguirá la línea de la coalición gobernante y se abstendrá.
Pese a que se descuenta que la ley tiene los votos suficientes para ser aprobada, la sesión del miércoles seguramente se convertirá en una caja de resonancia para las fuerzas políticas que piden convocar un referendo para decidir el sistema político de España: monarquía o república.
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