El presidente Karzai debió abandonar el acto por los disparos
El presidente afgano, Hamid Karzai, abandonó hoy el estadio de Kabul cuando un grupo realizó disparos y se produjeron disturbios, mientras 32 personas, 30 de ellas consideradas talibanes y 2 soldados británicos, murieron en ataques en el sur del país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Karzai suspendió el discurso en el estadio de Kabul para recordar al comandante Ahmad Shah Massud, muerto hace seis años en un atentado, y abandonó el lugar, cuando un grupo realizó disparos y otro pugnaba por ingresar por la fuerza al predio, lo que produjo disturbios.
La televisión afgana mostró imágenes del presidente cuando dejaba el estadio, donde se encontraban unas 25 mil personas, custodiado por guardaespaldas.
Un funcionario del gobierno pidió entonces a las personas que conserven la calma porque los ruidos no eran producto de disparos sino de grupos que pugnaban por entrar por la fuerza y habían lanzado piedras.
Sin embargo, el portavoz del ministerio de Defensa, Zahir Azimi, confirmó luego que se había tratado de disparos, sin precisiones sobre los autores.
Testigos dijeron que las fuerzas de seguridad realizaron disparos al aire para dispersar a los grupos que intentan forzar los ingresos al estadio.
El vocero del ministerio del Interior, Zamarai Bashary, dijo que los grupos que intentaron ingresar al estadio crearon un "caos" en la periferia del predio.
La agencia Pajhwok informó que Karzai fue retirado del estadio cuando los disparos fueron realizados contra el retrato de Massud, jefe de la resistencia antisoviética y también antitalibán, muerto en un atentado hace seis años.
Karzai mantuvo la agenda de actividades y aseguró que el gobierno no mantiene negociaciones con talibanes, pero las tendría si hubiese un interlocutor para esas tratativas.
"No tenemos ninguna negociación formal con los talibanes. No tienen una conducción. ¿Con quién podemos hablar?", manifestó el presidente.
"Si hubiese un lugar donde mandar a alguien a hablar con una autoridad de los talibanes, lo haría", sostuvo tras una reunión con el presidente de Letonia, Valdis Zatlers.
Un informe de Naciones Unidas difundido hoy sostuvo que desde enero hasta fines de agosto fueron perpetrados 103 atentados suicidas, mientras en 2006 fueron 123, más de la mitad con participación de extranjeros.
En los atentados en los primeros seis meses de 2007 murieron 193 personas, 121 civiles, 62 policías y 10 soldados extranjeros.
En tanto, el comando militar estadounidense reportó hoy que el ataque en el que murieron al menos 30 personas fue lanzado por tropas afganas y norteamericanas con apoyo aéreo el sábado en la localidad de Garmsir, provincia de Helmand.
En la misma región murieron también el sábado, según el mismo reporte, dos soldados británicos, en choques con grupos talibanes.
El jefe del comité militar de la OTAN, general Ray Henault, dijo hoy que el objetivo prioritario de la Alianza es tener éxito en Afganistán, tras una reunión de dos días en Canadá entre los jefes de estado mayor de los países miembro.
"Afganistán es parte importante de cuanto hacemos y es nuestra prioridad", dijo el general en rueda de prensa, pero sostuvo que "para nosotros no se trata de una cuestión de vida o muerte, como afirman algunos".
Los jefes militares analizaron la estrategia a largo plazo de OTAN y la necesidad de adaptar situaciones a las presiones que afrontan algunos gobiernos para el retiro de tropas de Afganistán.
Por otra parte, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, advirtió hoy en Sydney, donde participó de la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), que analizará su renuncia al cargo si la sesión parlamentaria que comienza mañana desaprueba prolongar la misión de apoyo a tropas estadounidenses en Afganistán.
"Ciertamente no, no tengo intención de permanecer en mi puesto", dijo Abe, al referirse a la decisión que tomará si es desaprobada la prolongación de la misión en Afganistán.
El jefe de la oposición, Ichiro Ozawa, rechazó la posibilidad de extender la misión de apoyo de Japón, habilitada por una ley antiterrorismo que vence el 1ro de noviembre.
Dejá tu comentario