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9 de septiembre 2002 - 00:00

Afganistán: Jornada de homenaje a líder muerto

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Banderas afganas y otras negras, en señal de duelo, ondean en todo el país por el legendario comandante muyahidín, asesinado el 9 de septiembre de 2001 a los 48 años y tan sólo dos días antes de los ataques terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York, el Pentágono y una zona rural de Pensilvania (EEUU).

En Kabul, la capital de Afganistán, las ceremonias conmemorativas se desarrollaron hoy en el estadio nacional, a donde miles de personas acudieron para escuchar los discursos rememorando a su héroe nacional.

"Resistió a los talibanes y a la red terrorista Al Qaeda durante cinco años y medio. Guió a su gente hacia la libertad y la prosperidad... Pese a todas las dificultades, él nunca abandonó", dijo el ministro afgano de Defensa, Mohamad Qasim Fahim, que fuera el jefe de los servicios de información de la Alianza del Norte, liderada por Masud.

El hijo del "León de Panshir", Ahmad Masud, un adolescente de 13 años, se sentó en solitario, bajo el retrato del comandante, entre las banderas de su país, y rodeado por un público, que en su mayoría estaba integrado por soldados y escolares.

Se trata del mismo recinto deportivo de Kabul que el régimen radical de los talibanes solía utilizar para los ajusticiamientos.

Las celebraciones previas en homenaje al líder afgano han estado encabezadas por el presidente del gobierno de ese país, Hamid Karzai, que el domingo viajó a Estados Unidos para asistir a la Asamblea anual de Naciones Unidas.

Karzai, que participará en Nueva York en los actos conmemorativos de los atentados del 11 de septiembre, visitó el sábado la tumba de Masud en el Panshir.

La pasada semana el presidente afgano fue objeto de un atentado terrorista cuando visitaba un populoso barrio de Kandahar. El mismo día un coche bomba explosionó, en Kabul, causando la muerte a 26 personas e hiriendo a 150.

En esta ocasión, la seguridad en los alrededores del estadio se reforzó con policías afganos y con unidades de las fuerzas de paz internacionales (ISAF), que usaron dos helicópteros para vigilar el lugar.

Las ceremonias en honor de Masud han tenido también como escenario la ciudad de Mazar-i-Sharif, el lugar que durante años sirvió como base al líder de la Alianza del Norte y desde la que organizó las operaciones de resistencia a los talibanes.

En esta ciudad del norte de Afganistán se produjeron en 2001 importantes enfrentamientos de los guerrilleros de la Alianza contra los talibanes y los combatientes de Al Qaeda, considerados decisivos para la caída del régimen taliban.

En Mazar-i-Sharif, las ceremonias han estado encabezadas por los comandantes Abdul Rashid Dostum y Ustad Atta Mohamad y se han desarrollado en la mezquita de Zeyarte Sakhi, de la que destaca su cúpula azul.

En Bazarak, el pueblo en que el comandante Masud nació, también se ha homenajeado al héroe, con el sacrificio de animales que después se han regalado a los más pobres.
 Masud fue el más importante líder de la resistencia afgana contra el régimen integrista taliban, y su muerte, en el antiguo cuartel general de la provincia de Takhar, supuso un duro revés para la Alianza del Norte.

El "León de Panshir", como era llamado por sus tropas, murió a causa de las heridas que le produjo la explosión de una bomba accionada por dos terroristas que se hicieron pasar por periodistas árabes, que viajaban con pasaportes belgas y sospechosos de ser agentes de Bin Laden y Al Qaeda.

La derrota de los talibanes a mediados de noviembre de 2001, tras un intenso bombardeo de la aviación estadounidense y el acoso de las fuerzas de la Alianza del Norte, convirtió a Masud en una leyenda en Afganistán.

Tras la caída de Kabul, la capital afgana se llenó de dibujos, fotografías y otros recordatorios exaltando la figura de Masud, superviviente de veinte años de guerra civil y el más popular muyahidin de la campaña contra las tropas soviéticas que invadieron Afganistán en 1979.

Hoy en Kabul es rara la calle en la que al menos no luzca una fotografía con el rostro de Masud.

De la etnia tayika y miembro del partido "Jamiat-i-Islami", fue nombrado ministro de Defensa después de que los muyahidines capturarán Kabul en 1992, y como otros comandantes, ordenó bombardear partes de la capital cuando estalló la guerra por el control de la urbe.

En 1996, después de retirarse de Kabul ante el avance de los talibanes, las fuerzas de Masud fueron perdiendo territorio gradualmente hasta quedar arrinconadas en el noreste del país.

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