El presidente sirio, Bashar al Assad, aseguró hoy que Siria es capaz de hacer frente a "las aventuras israelíes" y que los recientes ataques aéreos de Israel cerca de Damasco demuestran la injerencia de ese país en la guerra civil en apoyo a los insurgentes que quieren derrocarlo.
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Las declaraciones fueron los primeros comentarios públicos de Al Assad desde los bombardeos israelíes del domingo y el viernes pasado, y se difundieron al término de una reunión en Damasco entre el presidente sirio y el canciller de Irán, el principal aliado de Siria en la región.
"El pueblo sirio y su valiente ejército son capaces de enfrentarse a las aventuras israelíes, que constituyen una cara del terrorismo que tiene como objetivo a Siria a diario", dijo Al Assad durante el encuentro con el canciller iraní, Ali Akbar Salehi, según informó la agencia de noticias estatal siria SANA.
Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, dijo que tenía tanto una obligación "moral" como una de seguridad nacional para detener la masacre en Siria, pero advirtió que no podía decidir solamente en base a la "esperanza y una oración."
Obama defendió las acciones de su gobierno con el envío de grandes cantidades de ayuda humanitaria a los refugiados sirios, la ayuda no letal prestada a los rebeldes y el aislamiento del presidente Bashar al-Asad en la comunidad internacional.
"Creo que es comprensible, hay un deseo de respuestas fáciles", dijo Obama ante una pregunta de la AFP en rueda de prensa sobre las críticas internas que reclaman un papel más activo de Estados Unidos, incluyendo la opción de armar a grupos rebeldes y definir una zona de exclusión aérea.
Hasta ahora, el gobierno de Israel no confirmó ni negó haber estado detrás de los bombardeos, que tuvieron por blanco instalaciones militares ubicadas en las afueras de Damasco y que fueron la tercera intervención de este tipo de Israel desde que comenzó el conflicto interno en Siria, en marzo de 2011.
Sin embargo, funcionarios israelíes citados en "off" por medios locales e internacionales reconocieron los ataques y dijeron que estuvieron dirigidos contra cargamentos de armas iraníes que iban a ser enviados al movimiento islamista libanés Hezbollah, un enemigo de Israel y aliado de Siria e Irán.
Los funcionarios subrayaron que el problema es con Hezbollah, y que no hay ninguna intención de jugar a favor de los sublevados sirios, entre los cuales hay grupos islamistas más hostiles a Israel que el mismo gobierno de Al Assad.
Pero el gobierno sirio rechaza esta versión y asegura que Israel quiere debilitarlo para favorecer a los insurgentes, que cuentan con el apoyo diplomático, financiero o militar de Arabia Saudita, Qatar, Turquía, Estados Unidos y países europeos.
En su reunión con Salehi, el presidente Al Assad subrayó que los ataques israelíes revelan "la implicación de la ocupación israelí y de los países de la región y de Occidente que la respaldan en los actuales acontecimientos en Siria".
Al Assad también indicó que el Ejército sirio logró recientemente "importantes éxitos" en su lucha contra "los grupos terroristas" de la oposición armada, informó la agencia de noticias EFE.
La reunión con Salehi, cuyo país es el principal aliado regional del gobierno, estuvo centrada en la amenaza israelí, dijo SANA.
El jefe de la diplomacia iraní calificó de "flagrante agresión" el bombardeo y afirmó que Irán permanecerá al lado de Siria para afrontar "los intentos de Israel de desestabilizar la región y debilitar la resistencia", según la agencia de noticias siria.
En este encuentro, en el que se acordó reforzar aún más los lazos bilaterales, estuvo también presente el ministro sirio de Exteriores, Walid al Moallem.
Antes de llegar a Damasco, Salehi visitó Jordania, donde opinó hoy que los países vecinos de Siria "deberían haber respondido" al último ataque israelí.
En rueda de prensa en Ammán junto a su homólogo jordano, Naser Yudeh, Salehi admitió que su país está "ampliando su apoyo al gobierno y al pueblo sirios, en particular en el ámbito humanitario".
El ataque israelí destruyó varias instalaciones militares de las afueras de Damasco y, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que tiene su sede en Londres, afirmó que causó la muerte a una cuarentena de soldados, algo no confirmado por Damasco, que no dio cifras de víctimas.
La ONU estima que más de 70.000 personas murieron en Siria y más de un millón debieron refugiarse en el extranjero por el conflicto, que tiene claros ribetes sectarios, ya que la insurgencia es mayoritariamente sunnita y el gobierno es alauita, una rama del chiismo.
En Ginebra, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) informó hoy que los desplazados internos en Siria ya son 4,25 millones.
En un hecho que podría inflamar aún más las tensiones entre Siria e Israel, insurgentes sirios capturaron hoy a cuatro soldados filipinos de la misión de observación de la ONU en la zona desmilitarizada de los Altos del Golán, que separa a Siria de los territorios ocupados por Israel en esa región, informó la ONU.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, reclamó la liberación inmediata de los cuatro cascos azules, y un vocero del organismo internacional, Farhan Haq, dijo que están en marcha esfuerzos para lograrla.
Según la ONU, el grupo insurgente sirio que tiene detenidos a los cuatro soldados no armados filipinos es conocido como la Brigada de Mártires de Yarmouk y es el mismo que había capturado y retenido durante varios días a 21 observadores de esa misma misión de la ONU en marzo pasado.
La misión de la ONU tiene como única función patrullar la zona desmilitarizada para verificar que se mantiene el cese al fuego entre Siria e Israel.
Conocida por sus siglas UNDOF y desplegada a mediados de los setenta, la misión se mantiene hasta el día de hoy con 1.500 hombres principalmente porque goza del consentimiento explícito del gobierno sirio de Al Assad.
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