Atentados en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City o en la final del fútbol americano. Ataques a plantas nucleares, represas y aviones dentro de EE.UU. o golpes a intereses norteamericanos en el exterior. Esas son las hipótesis que desvelan a los organismos de inteligencia de ese país, que fueron puestos en alerta máximo por el gobierno de George W. Bush. Según el FBI, una computadora incautada a un hombre ligado al grupo Al-Qaeda de Osama bin Laden contenía programas de arquitectura e ingeniería de represas y otras estructuras de embalse. Pero lo que más inquieta es la vulnerabilidad de los reactores. Un ataque podría provocar un elevado número de víctimas y esparcir niveles letales de readiactividad.
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La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) indicó que una computadora que pertenecía a una persona «vinculada indirectamente» con el saudita Informate más
La administración del presidente El Centro Nacional de Protección de Infraestructura (NIPC por sus siglas en inglés), la unidad del FBI que se ocupa de la seguridad cibernética, tiene indicios de que algunos de Al-Qaeda buscaron información sobre sistemas automatizados y llamaron a controles de supervisión e instalaciones de manejo de aguas servidas en EE.UU. El NIPC también cree que los terroristas buscaron información en Internet acerca de insecticidas y pesticidas, agregó el FBI.
Por su parte, el diario «The Washington Times» sostuvo que los «terroristas islámicos» planifican atentados contra instalaciones nucleares estadounidenses, según alertas que han circulado recientemente en los servicios de seguridad.
El diario señaló que «el alerta detallado se emitió en las pasadas dos semanas en un informe secreto que indicaba como objetivos una planta de energía nuclear de EE.UU. o una de las instalaciones nucleares del Departamento de Energía».
«El alerta se sustentó en informes de espionaje recolectados en ultramar y que revelaron conversaciones entre supuestos terroristas», añadió el diario.
Entre los planes que, según el periódico, han conocido los servicios de seguridad estadounidenses, se cuenta «una bomba o un atentado con avión sobre una planta nuclear de Estados Unidos u otra instalación nuclear que almacene armas». El propósito de tal acción sería, de acuerdo con el periódico, «causar un gran número de bajas y dispersar desechos radiactivos letales».
Otro plan apunta a un ataque con bombas contra un buque de guerra de Estados Unidos en Bahrein, donde se abastece la Quinta Flota de EE.UU. y donde habitualmente hay atracados unos 20 buques. Según «The Washington Times», otro plan incluye «un atentado contra un edificio en el que se utilizaría un avión comercial secuestrado».
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