El fuerte temporal que azota a Italia desde hace dos días se cobró la vida de dos personas y provocó en Roma la mayor crecida del río Tíber en las últimas décadas, si bien hasta ahora no fue dispuesta la evacuación de ciudadanos.
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El Departamento de Protección Civil aseguró que la situación del Tíber, que atraviesa a la capital italiana, "está bajo control" y es "constantemente sometida a verificación".
Por ahora no hubo evacuaciones de ningún tipo en el territorio de Roma y será el Departamento el que "informe a tiempo a los ciudadanos tanto de la situación como del comportamiento que hay que tener en caso de que se verificasen eventuales momentos críticos".
En tanto, hoy por la madrugada fue encontrado muerto Vincenzo Valerioti, el hombre de 55 años que estaba desaparecido tras ser arrollado por el derrumbamiento de un puente en la localidad de Polistena, en Reggio Calabria, sur del país.
El hombre, según una primera reconstrucción, había acudido a la zona para prestar socorro a un automovilista con problemas.
Con esta muerte ya suman dos las víctimas mortales causadas por las lluvias torrenciales de estos días, luego de que ayer los bomberos recuperasen el cadáver de una mujer que se había quedado atrapada en su automóvil en un paso subterráneo inundado de agua en la periferia de Roma.
Durante la noche, en tanto, nevó en todo el noroeste del país y en la región de Lombardía, mientras en las regiones centrales y meridionales prosiguieron los temporales, localmente muy intensos y acompañados de vientos fuertes.
Para el resto del día se esperaba que continuaran estas condiciones.
Por la noche se puso en marcha el plan de emergencia en vista de la crecida del Tíber, cuyo punto máximo está previsto que se alcance en la tarde de hoy, según Protección Civil.
Las autoridades están en alerta y los márgenes del río son vigilados por fuerzas del orden, guardia municipal y voluntarios, a fin de evitar riesgos para la población.
A causa de esta situación, el principal sindicato confederal de izquierda, CGIL, decidió ayer suspender la huelga de transportes públicos en Roma que se sumaba al paro general convocado en todo el país.
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