El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Exiliado en Bangui, República Centroafricana, adonde llegó el 1 de marzo, Aristide dijo ser «víctima de un golpe de Estado» y afirmó que es «el presidente elegido» de Haití.
En uno de estos ataques, quizás hubo dos muertos, pero cuando los marines regresaron al lugar no encontraron los cuerpos, precisó.
Las fuerzas estadounidenses también anunciaron que comenzarán de inmediato a colaborar con la policía haitiana para confiscar armas en las calles de Puerto Príncipe.
Dejá tu comentario