«Con toda exactitud se puede decir que él (el presidente iraquí derrocado por la invasión de Estados Unidos y Gran Bretaña) trató de fabricar una bomba atómica», afirmó, rotundo, Gorelik durante la entrevista.
El portavoz de la ONU en Rusia también subrayó que el régimen de Saddam Hussein tenía armas químicas y bacteriológicas, pero supo hacerlas desaparecer a tiempo.
Saddam «destruyó en parte sus arsenales de armas de destrucción masiva y las huellas de su producción», explicó Gorelik, primer portavoz de Naciones Unidas que afirma que el anterior régimen iraquí disponía de ese tipo de armamento.
Estados Unidos y Gran Bretaña utilizaron ese argumento (el de la posesión de armas de destrucción masiva por la dictadura iraquí) para lanzar su ataque e invasión a Irak.
Hasta el momento, sin embargo, los aliados no han podido demostrar que el régimen iraquí conservara cantidades significativas de esos arsenales químicos y bacteriológicos, ni tampoco sus avances en la fabricación de un arma nuclear.
Dejá tu comentario