La sede de campaña de Ahmed Shafiq, último primer ministro de Hosni Mubarak, fue atacada la noche del lunes en El Cairo horas después de la confirmación oficial de que se enfrentará en la segunda vuelta de la elección presidencial egipcia al candidato de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Morsi.
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En el ataque contra la sede del candidato Shafiq fue incendiado un garaje colindante, donde se encontraban sus carteles electorales, según miembros del equipo de campaña y testigos. No obstante, el incendio fue controlado rápidamente, según los bomberos.
Según una fuente policial, ocho personas fueron detenidas cerca de la sede de campaña. Los partidarios de Shafiq acusaron a adversarios políticos del candidato, como los Hermanos Musulmanes y los movimientos de jóvenes pro democracia.
Por la noche hubo también enfrentamientos entre unos mil manifestantes hostiles a Shafiq e individuos vestidos de civil en la plaza Tahrir, epicentro del alzamiento popular contra el presidente Hosni Mubarak, forzado a dimitir el 11 de febrero de 2011.
Horas antes de estos incidentes, Faruq Soltan, presidente de la Comisión Electoral, confirmó los resultados de la primera vuelta de la elección presidencial, disputada los pasados 23 y 24 de mayo.
"Ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría absoluta"; por ello "habrá una segunda vuelta" los días 16 y 17 de junio "entre Mursi y Shafiq (...), que sumaron la mayor cantidad de votos" en la primera ronda, anunció Faruq Soltan. Mursi obtuvo 24,7% (5.764.952) de los votos mientras que Shafiq 23,6% (5.505.327).
El duelo entre un islamista conservador y un símbolo del antiguo régimen con proyectos diametralmente opuestos se anuncia tenso.
El nacionalista árabe Hamdin Sabahi terminó en tercer lugar, con un poco más de 4,8 millones de votos (20,7%). Le siguen el islamista moderado Abdel Moneim Abul Futuh, con 4 millones de votos, y el ex ministro de Relaciones Exteriores, Amr Musa, con más de 2,5 millones.
La participación en la primera vuelta de estos históricos comicios, los primeros desde que Hosni Mubarak dejó el poder en febrero de 2011, alcanzó el 46% del padrón, es decir más de 23,6 millones de electores de un total de 51 millones de personas habilitadas a votar.
En total doce candidatos estaban en liza. Soltan indicó que todas las quejas por irregularidades durante los comicios fueron rechazadas, y agregó que las que fueron constatadas no tienen "impacto en el resultado general".
El ex presidente estadounidense Jimmy Carter, al frente del Centro Carter, se refirió el sábado a irregularidades "fortuitas" y aseguró que "no hay señales (...) que muestren que el proceso haya favorecido a un candidato en particular".
La Bolsa de El Cairo perdió 3,5% el domingo debido a la tensión y la incertidumbre política que genera este duelo. El lunes perdió 1,8% al cierre, poco antes del anuncio de los resultados oficiales.
Mursi se benefició en esta primera etapa de la poderosa red de su cofradía, gracias a la cual los Hermanos Musulmanes ya controlan casi la mitad de los escaños de la Cámara Baja.
El partido fundamentalista salafista más importante, Al Nur, le dio oficialmente su apoyo este lunes, tras haber respaldado en la primera vuelta a Abul Futuh.
Shafiq, ex primer ministro de Hosni Mubarak y ex jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, es acusado por sus adversarios de ser el candidato de los militares que dirigen el país desde que Mubarak dejó el poder. Hizo campaña abogando por un regreso a la estabilidad luego de 15 meses de transición tumultuosa.
Este duelo provoca desconcierto entre los militantes prodemocráticos laicos, que deben decidir si votan por un islamista para evitar el regreso de una de las figuras del régimen contra el que se movilizaron.
Musa y Abul Futuh no dieron este lunes consignas de voto. No obstante Abul Futuh rechazó categóricamente la hipótesis de votar por Shafiq.
En tanto, la justicia egipcia se pronunciará el 11 de junio sobre una ley que prohíbe a las figuras de la era Mubarak presentarse a elecciones, informó el periódico Al Akbar, lo que podría tener consecuencias para Shafiq.
El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) dirigido por el mariscal Husein Tantaui, prometió entregar el poder a los civiles antes de fin de junio.
Los poderes del próximo presidente, que será elegido por cuatro años, siguen siendo poco claros. El país no tiene aún una nueva Constitución para reemplazar a la que estaba en vigor durante el régimen de Mubarak y que fue suspendida tras su renuncia.
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