Se intenta ratificar el protocolo de Kyoto hasta 2012.
La conferencia internacional sobre cambio climático de la ONU comenzó en la isla indonesia de Bali con llamados urgentes a tomar decisiones políticas valientes para frenar el calentamiento global.
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En el primer día de la cita, Australia ratificó el Protocolo de Kyoto, de modo que Estados Unidos se queda como el único país industrializado que no lo ha hecho. Más de 10.000 delegados de 180 países quieren lograr en Nusa Dua, Bali, sentar las bases para el tratado que sucederá al de Kyoto a partir de 2012.
"Esta conferencia contribuirá a decidir si Bali, así como otros estados insulares, serán algún día un paraíso perdido", afirmó el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer.
El ministro de Medio Ambiente indonesio, Rajmat Witoelar, apeló a sus homólogos a lograr la voluntad política para un nuevo tratado de reducción de emisiones de dióxido de carbono. Sin embargo, los anuncios más espectaculares como por ejemplo de reducción concreta de emisiones se harán más adelante.
Estados Unidos prometió cooperar constructivamente en la elaboración de un nuevo tratado, pero el jefe de su delegación, Harlan Watson, no mostró que haya habido cambios en la negativa del país a aceptar límites concretos de emisiones.
"Estaremos contentos si el resultado de Bali es vago pero inspirador", afirmó a la prensa Witoelar.
Los países en desarrollo como Indonesia, pero sobre todo India y China, temen que la reducción de los gases de efecto invernadero haga que se frene su crecimiento económico.
"Los países en desarrollo tienen que crecer para sacar de la pobreza a cientos de millones de personas", concedió Watson. "Nosotros aceptamos plenamente que aumenten en ese contexto sus emisiones", añadió el estadounidense. Por eso Washington apuesta por el uso de nuevas tecnologías para el consumo más eficiente de la energía.
Los ecologistas hablan ya de una "alianza impía" entre los países emergentes y Estados Unidos, cuyas emisiones también aumentan de manera masiva.
El tema de qué compromisos vinculantes deberían adoptar los países emergentes será uno de los más importantes de Bali. Algunas naciones industrializadas han anunciado que no firmarán el nuevo acuerdo si no se incluyen metas también para los emergentes. China y Estados Unidos son los dos estados con mayores emisiones de gases contaminantes.
Por su parte, la Unión Europea (UE) quiere conseguir que se adopte como obligatorio el objetivo de un 50 por ciento de reducción de emisiones hasta 2050. "A ver hasta dónde llegamos", afirmó el responsable de clima de la Comisión de la UE, Artur Runge-Metzger.
Por su parte, De Boer apoyó la propuesta estadounidense de investigar nuevas tecnologías para la utilización de los combustibles fósiles. "La demanda de carbón subirá en los próximos 20 años un 70 por ciento", afirmó. Y son países como India y China los que tienen las mayores reservas. "No es realista pensar que no vayan a explotar esos recursos".
El documento de cierre de la conferencia debe contener, en opinión de muchos políticos, una "hoja de ruta" para las próximas negociaciones y los campos temáticos.
Indonesia quiere que la protección de las selvas se incluya como contribución contra el cambio climático, y la UE que se tengan en cuenta las emisiones del transporte aéreo y por barco.
Estados Unidos insiste en la formulación de que la protección efectiva del clima no sólo tiene que tener en cuenta la ecología, sino también el desarrollo económico sustentable.
El nuevo tratado post-Kyoto debe estar firmado a más tardar en 2009 para que los países tengan suficiente tiempo para ratificarlo hasta 2012.
La organización ecologista WWF exigió a su vez un compromiso unilateral de los países industrializados para bajar en cifras concretas sus emisiones. "Los países ricos pueden demostrar que van en serio si aceptan en Bali una reducción de las emisiones de al menos un 30 por ciento hasta 2020"", afirmó el experto sobre clima Stephan Singer. La UE está dispuesta a hacerlo si también se suman otras naciones ricas.
La delegación australiana cosechó un aplauso en Bali, después de que el gobierno ratificara el Protocolo de Kyoto. El nuevo primer ministro, el laborista Kevin Rudd, firmó el documento correspondiente como primera acción tras jurar su cargo por la mañana.
La ratificación entra en vigor 90 días después de la entrega de los documentos a la ONU. El Protocolo establece que Australia sólo puede aumentar sus emisiones en un ocho por ciento, pero Rudd reconoció que el país probablemente no pueda cumplir esa meta.
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