Decenas de miles de personas marcharon ayer en Bruselas en defensa de la unidad nacional y en contra de la secesión de Bélgica en dos Estados, a cinco meses de la crisis política que impide la formación de un nuevo gobierno. Participaron al menos 35 mil personas, que marcharon por las calles de la ciudad exhibiendo los colores de la bandera nacional (negro, amarillo y rojo). A 177 años de la creación de la unidad nacional, la hipótesis de una división entre Flandes (norte) y la francófona Valonia (sur) cobró fuerza luego del fracaso de las negociaciones entre ambas comunidades después de las elecciones de junio.
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