El Papa visitará Polonia entre el 25 al 28 de mayo.
Ciudad del Vaticano (ANSA) - El Vaticano confirmó ayer que el papa Benedicto XVI viajará a Polonia del 25 al 28 de mayo, incluyendo una etapa en el campo de exterminio nazi de Auschwitz.
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El vocero vaticano, Joaquín Navarro Valls, afirmó ayer que "en los días 25 al 28 de mayo del 2006 el pontífice realizará un viaje apostólico a Polonia", donde visitará "Varsovia, Czestochowa, Cracovia, Wadowice, Kalwaria Zebrzydowska y Auschwitz".
Se trata del segundo viaje de Joseph Ratzinger, tras el realizado a Alemania, su país natal, en agosto para la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia.
Las etapas del viaje del pontífice en Polonia serán seis: la partida del avión papal tendrá lugar el jueves 25 por la mañana del aeropuerto romano de Fiumicino rumbo a Varsovia.
En la estadía en la capital tendrá ocasión de mantener encuentros con distintas instituciones.
Al día siguiente, viernes 26, desde Varsovia el Papa se trasladara a Czestochowa, sede del célebre santuario de la Virgen Negra de Jasna Gora, muy venerada por Juan Pablo II y por los fieles polacos; y luego a Cracovia, donde Karol Wojtyla fue arzobispo, y donde hoy lo es su ex secretario personal, Stanislaw Dziwisz, desde hace poco creado cardenal.
El sábado 27 de mayo, Benedicto XVI irá a Wadowice, ciudad natal de Juan Pablo II, y luego a la cercana Kalwaria Zebrzydowska, sede de otro santuario mariano conocido por su 'via crucis', donde el pequeño Wojtyla se trasladaba en peregrinaje.
El domingo 28 el Papa hará su histórica visita al lager de Auschwitz, la primera de un pontífice alemán al símbolo del exterminio nazi de judíos.
A últimas horas de la tarde de ese mismo día, regresará a Roma en avión desde Cracovia.
El programa en detalles aún no fue difundido pero en el ex campo de concentración nazi el Papa debería visitar el Bloque 11 y la celda en la cual murió Maximiliano Kolbe.
También visitará Birkenau para rezar frente al Monumento internacional a las víctimas, construido cerca del horno crematorio número dos.
Y luego el centro de oraciones de las monjas carmelitanas de clausura que viven en los alrededores de Auschwitz.
Del viaje había hablado el mismo Benedicto XVI el 3 de marzo durante su visita a la radio Vaticana.
"En mayo iré a Polonia, había dicho a los redactores del Programa polaco. Estoy muy feliz de ir al país del grande y amado Papa Juan Pablo II. Conozco Wadowice, el pueblo donde nació y ahora volver a estos lugares, renovar el recuerdo de esta gran figura, ver al pueblo polaco, que en tiempos difíciles demostró una fuerza de fe, ejemplo para toda Europa y ejemplo para todos, para mi es una grande alegría", dijo.
En precedencia, el 26 de enero tras haber encontrado en el Vaticano al presidente polaco, Lech Kaczynski, había dicho que el viaje "será muy importante también para las relaciones entre los polacos y los alemanes e, independientemente de la fe religiosa de cada uno, será una etapa importante para el reforzamiento de la identidad europea".
Las premisas del viaje fueron el tema central de la audiencia que Benedicto XVI concedió ayer a la delegación de la casa editora Znak de Cracovia.
"Llegaron a Roma en coincidencia con el aniversario de la muerte de mi grande predecesor Juan Pablo II. Se que ya cuando era obispo de Cracovia él tuvo particular atención por Znak. Permaneció fiel a este ambiente también cuando la providencia divina lo llamó a la sede de Pedro", indicó.
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