Bloqueo de simpatizantes al Congreso (izquierda). La oposición de Santa Cruz, en tanto, culpó al presidente por las muertes producidas en Sucre el fin de semana (derecha).
La Paz (EFE, Reuters, AFP) - Los congresistas bolivianos que responden al presidente Evo Morales aprobaron ayer a la madrugada en una escandalosa sesión dos polémicas leyes, mientras campesinos afines al gobierno impedían que los opositores entraran al Congreso, según mostraron canales locales de televisión.
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Las dos normas aprobadas, que atizarán aun más el conflicto con la oposición, son una renta universal a los ancianos -que implica un recorte de los fondos de los departamentos (provincias)- y el traslado de la Asamblea Constituyente a cualquier punto del país, esto es fuera de la convulsionada ciudad de Sucre.
Fuentes parlamentarias explicaron que el gobierno logró reunir a los congresistas suficientes para deliberar con ayuda de algunos suplentes de diputados y senadores de la oposición, mientras que a los titulares se les negaba el acceso al Congreso, en la plaza Murillo de La Paz.
Algunos parlamentarios de oposición lograron entrar disfrazados, como Peter Maldonado, de la centrista Unidad Nacional (UN), que se vistió con casco y ropa de albañil, pero fueron pocos y no lograron impedir la maniobra, similar a la que realizó el gobierno el sábado en la Asamblea Constituyente.
El líder de la mayor fuerza opositora, Poder Democrático y Social (Podemos), el ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002), denunció en una rueda de prensa que el cerco campesino fue una demostración más de la «escalada para establecer un régimen tiránico».
Quiroga mostró fotos de los parlamentarios de oposición, que -según afirmó- estaban retenidos por los campesinos en la plaza para impedirles pasar.
El último sábado los constituyentes oficialistas se recluyeron en un colegio militar de Sucre, sin representantes de la oposición, para aprobar en general el proyecto de reforma constitucional que daría a Morales la reelección indefinida, en medio de graves disturbios que dejaron 3 muertos y 300 heridos.
A mano alzada
Sólo 136 de los 255 constituyentes elegidos en 2006 aprobaron el sábado el proyecto constitucional de Morales y lo hicieron a mano alzada, sin comprobación del sufragio, en ausencia de la oposición y sin siquiera leer el texto completo, que, insólitamente, sigue sin conocerse.
La ley de convocatoria de la Asamblea, reformada ayer, obligaba a ese foro a deliberar en Sucre, donde hay una oposición radical a que lo haga porque los oficialistas no quieren tratar la demanda de esa ciudad de que se cumpla la cláusula constitucional que le otorga la sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo, que están en La Paz desde 1899.
La oposición rechazó aquella aprobación y denunció que los partidarios de Morales violaron el reglamento de la Constituyente, a la vez que el Colegio Nacional de Abogados la declaró «nula». Sin embargo, el gobierno anunció que seguirá el proceso unilateralmente y, por eso, reformó ayer a la madrugada la ley de convocatoria,que permite trasladar las sesiones de la Asamblea a cualquier lugar de Bolivia.
Dirigentes civiles y constituyentes de Chuquisaca -cuya capital es Sucre-rechazaron ayer esa decisión, mientras la policía volvía a entrar en la ciudad tras haberla abandonado el fin de semana por no poder garantizar la seguridad.
«Si no hay Estado, no hay seguridad, no hay democracia, alrededor del Parlamento, en la Plaza Murillo, ¿qué podemos esperar en otras partes de Bolivia?», dijo Quiroga sobre el cambio de la ley de convocatoria de la Constituyente. El ex presidente pidió la mediación de la Iglesia Católica para resolver el conflicto.
La otra norma aprobada en la madrugada en el Congreso crea un bono para la vejez, la llamada «Renta Dignidad», que se pagará con parte de las rentas petroleras que reciben hasta ahora los nueve departamentos del país.
El Senado, de mayoría opositora, había aprobado ese subsidio vitalicio de unos 26 dólares mensuales para los mayores de 65 años, pero destinando para ello otras fuentes financieras.
Sumando un hecho polémico, Morales agradeció ayer a sus miles de partidarios que bloquearon el acceso de los legisladores de la oposición al Congreso.
«Si no hubieran sido ustedes, los marchistas, con seguridad esta ley nunca se hubiera aprobado», dijo Morales en un multitudinario acto frente al palacio de gobierno.
Con todo, el mandatario izquierdista dijo que los legisladores opositores «tenían todas las garantías» para acceder al Congreso.
«Es falso lo que dicen que no hay seguridad para que los senadores vengan», dijo Morales, al relatar que algunos congresistas de la oposición llamaron al vicepresidente del país y presidente del Legislativo, Alvaro García Linera, quien les ofreció «todas las garantías».
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