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16 de septiembre 2006 - 00:00

Bolivia ratificó que la "nacionalización sigue en marcha"

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El vicepresidente, Alvaro García Linera.
La Paz (Télam/SNI).- Pocas horas después de producida la renuncia del ministro boliviano de Hidrocarburos Andrés Soliz Rada, como consecuencia de la decisión del presidente Evo Morales de "congelar" la resolución de tomar el control de dos refinerías de la empresa brasileña Petrobras, el gobierno paceño volvió a endurecer la posición al advertir que será "intransigente" con las petroleras si no acatan el decreto de nacionalización de los hidrocarburos.

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El encargado de endurecer la posición fue el vicepresidente Alvaro García Linera, a cargo del Ejecutivo mientras Evo Morales se encuentra participando de la Cumbre del Noal, en La Habana.

"A las empresas petroleras le decimos que tenemos amplia capacidad de negociación, que somos flexibles, que somos tolerantes, pero les decimos que también somos intransigentes, llegado el momento de serlo", subrayó el alto funcionario.

"Hay períodos de negociación y hay períodos de cumplimiento. Estamos en el período de negociación y damos las señales para la negociación, pero llegado el momento seremos lo necesariamente duros si no hay acatamiento al decreto de la nacionalización de los hidrocarburos" promulgado por Evo Morales el último 1ø de mayo, advirtió García Linera, en declaraciones que reprodujo la agencia DPA.

El vicepresidente insistió en señalar que la "nacionalización sigue en marcha".

"Tengan la seguridad que las riquezas hidrocarburíferas serán de los bolivianos y nunca más nadie mas hará retroceder este proceso de recuperación total de estas riquezas naturales", agregó.

La decisión del gobierno boliviano de tomar el control de las destilerías, a dos semanas de las elecciones presidenciales de Brasil, provocó un marcada enojo en el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, quien compite por su reelección.

Hubo una gestión del canciller brasileño, Celso Amorim, con Evo Morales, en La Habana, que determinó que el mandatario boliviano decidiera "congelar" la medida por un tiempo, pero eso disparó una crisis interna en el gobierno de La Paz, que se reflejó en la renuncia del ministro Soliz Rada, aunque de inmediato fue reemplazado por el titular de la cartera de Planificación, Carlos Villegas.

El flamante ministro de Hidrocarburos se alineó de inmediato con el vicepresidente García Linera, al aludir al "espíritu de negociación" del país andino.

"Tenemos una postura y un espíritu amplio para la negociación, también vamos a tener una postura firme para la aplicación del decreto de nacionalización, para que recuperemos la cadena hidrocarburífera y para que construyamos una empresa estatal acorde a los retos y a las necesidades del país", sentenció.

Anunció, igualmente, que las negociaciones que mantiene con las empresas petroleras que operan en el país continuarán el próximo lunes, tal como estaba previsto.

El país andino, con las segundas mayores reservas de gas de la región, puso en marcha un proceso de nacionalización que prevé, entre otros, la refundación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), así como la firma de nuevos contratos petroleros.

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