Tarija, Bolivia (EFE, AFP, ANSA, DPA) - Los prefectos (gobernadores) de las cuatro regiones rebeldes que aprobaron sus regímenes autonómicos se reunieron ayer fortalecidos tras el respaldo obtenido en Tarija, y conminaron al presidente Evo Morales a desestimar el plebiscito revocatorio del 10 de agosto y convocar elecciones anticipadas para superar la crisis institucional.
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Los jefes regionales de la poderosa Santa Cruz, de las amazónicas Beni y Pando y de la gasífera Tarija se reunieron ayer acompañados por el prefecto de Cochabamba, departamento (provincia) que quiere avanzar también en el camino de la autonomía.
Los prefectos, en posición de fuerza, anunciaronsu postura ante a la crisis nacional. Hemos decidido «rechazar completamente el referendo revocatorio que ha quedado anacrónico ante la realidad actual», aseguró el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa. «La mejor salida sería conseguir la capacidad de lograr esa concertación que tanta falta hace, pero si no se logra, habría que ir a una elección como desafía soberbiamente el gobierno, todos en condiciones iguales y que se beneficie el país», afirmó.
Estas regiones se convirtieron en un gran frentede oposición a Morales, que considera « ilegales» a las autonomías. El mandatario, en cambio, pretende que se apruebe un proyecto de Constitución de corte estatista e indigenista.
La lucha entre el gobierno nacional y las regiones generó una crisis política que desde hace meses no se desempantana, por lo cual se convocó a un referendo revocatorio para el 10 de agosto próximo para decidir si el presidente, el vicepresidente y los nueve prefectos del país mantienen sus cargos.
Fracasos
Hasta ahora, todos los intentos de diálogo entre el gobierno y las regiones fracasaron, incluidas las últimas reuniones en las que actuaron como mediadores representantes de la Argentina, Brasil, Colombia y la Organización de los Estados Americanos (OEA), además de la Iglesia Católica boliviana. Estos gobernadores rebeldes efectuarán el jueves en Sucre otra reunión, pero esta vez «se incorporarán (representantes de) Potosí, La Paz y Chuquisaca», es decir, el resto de departamentos bolivianos, según dijo el propio prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas.
Los dirigentes buscan abortar el referendo revocatorio de mandatos bajo el argumento de que no logrará superar la profunda crisis política, aunque la realidad es que a algunos de ellos les resultaría difícil separarlo. Por su parte, Morales insiste con la consulta convencido de que recibirá nuevamente el respaldo de la población que le permitió llegar en enero de 2006 al poder para un mandato de cinco años.
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