Brasil entró en recesión con una caída histórica del 9,7% del PBI en el segundo trimestre

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La contracción fue récord para la serie que comenzó en 1996. Si bien los expertos creen que durará poco, la intensidad de la crisis será la mayor en 40 años. Bolsonaro extiende la ayuda por el coronavirus.

La economía de Brasil registró una contracción récord de 9,7% en el segundo trimestre respecto al primero, cuando ya había caído 2,5% debido al coronavirus, con lo cual entró formalmente en recesión, informó este martes el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), mientras que el presidente Jair Bolsonaro anunció una extensión de la ayuda estatal por la pandemia, aunque un 50% menos de lo que se pagaba hasta ahora.

La caída supera la de 9,2% estimada en promedio por 49 economistas consultados por el diario económico Valor. Pero es inferior a lo que se preveía en mayo (-11,1%), gracias a los auxilios de emergencia distribuidos por el gobierno de Bolsonaro, los cuales fueron extendidos este martes pese a las críticas de sectores liberales por el efecto en el gasto público.

En comparación con el mismo periodo de 2019, el derrumbe del Producto Bruto Interno (PBI) de Brasil, la mayor economía de América Latina, en el segundo trimestre fue de 11,4%, precisó el IBGE. En el primer semestre, el retroceso fue de 5,9% en comparación con el mismo periodo de 2019.

La contracción del segundo trimestre se dio "en el auge del aislamiento social, cuando diversas actividades económicas fueron parcial o totalmente paralizadas para enfrentar la pandemia", explicó la coordinadora de Cuentas Nacionales del IBGE, Rebeca Palis.

Brasil es el segundo país más afectado en el mundo en términos absolutos por el coronavirus, detrás de Estados Unidos, con más de 121.000 muertos y 3,9 millones de casos.

Los sectores que sufrieron mayor impacto por la contracción fueron la industria (-12,3%) y los servicios (-9,7%), que en conjunto representan el 95% del PBI de Brasil. El agropecuario creció 0,4%, impulsado principalmente por la producción de soja y café.

El desplome es sideral, pero "en el mundo actual, parece muy razonable", dijo a la agencia AFP Margarida Gutierrez, profesora de macroeconomía del instituto Coppead de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).

Prueba de ello: ese desmoronamiento es muy inferior al de otros países de la región como México (-17,1% en el segundo trimestre) y Chile (-13,4%), o al de economías desarrolladas como Reino Unido (-20,4%), España (-18,5%) y Francia (-13,8%), todas afectadas por el impacto de la crisis del coronavirus.

De acuerdo a expertos consultados por el diario Folha de S. Paulo, se espera que le período de recesión sea corto pero de una intensidad récord, considerando los datos de las últimas cuatro décadas.

La receta del gobierno de Bolsonaro fue un considerable esfuerzo fiscal, basado en un subsidio de 600 reales (110 dólares), que llegó a 1.200 en los casos en que una mujer fuera jefa de familia, distribuido mensualmente desde abril a 66,4 millones de brasileños, casi un tercio de la población para paliar la destrucción de unos 9 millones de empleos.

Este martes, minutos después de que se conociera el ingreso de Brasil en recesión, el presidente Bolsonaro anunció la extensión de ese beneficio hasta diciembre, pero por el 50% del monto, es decir, 300 reales. Además, enviará al Congreso una reforma administrativa que prevé recortar derechos en la contratación de empleados públicos.

"En base a la ley de responsabilidad fiscal, decidimos mantener el auxilio pero fijarlo en 300 reales", dijo Bolsonaro desde el Palacio del Planalto tras reunirse con ministro y legisladores oficialistas.

"No es un valor muy grande pero básicamente queremos atender a la población", agregó sobre la ayuda, que es 50% superior al plan social Bolsa Familia.

Según las encuestas, este auxilio elevó siete puntos la popularidad de Bolsonaro pese a que la pandemia ya dejó más de 121.000 muertos en Brasil y que el ultraconservador lideró una fuerte campaña contra las medidas de prevención.

El Gobierno dice que esta ayuda debe convertirse en 2021 en el plan Renta Brasil, sustituyendo al Bolsa Familia, que había sido creado por el expresidente Lula da Silva (2003-2010).

En un mensaje al mercado financiero y presionado por el ministro de Economía, Paulo Guedes, el mandatario de Brasil enviará al Congreso el proyecto de reforma administrativa, que va a modificar la estabilidad laboral de los funcionarios públicos que ingresen por concurso.

"Los cambios son a partir de los nuevos empleados que entren al Estado", dijo el ministro Guedes, que citó a la "meritocracia" como un valor de esta reforma.

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