George W.
Bush dijo
ayer en una
conferencia
de prensa
en la Casa
Blanca que
apostará a
una salida
negociada
la crisis
nuclear con
Corea del
Norte. Sin
embargo,
afirmó que
la opción
militar está
sobre la
mesa.
Washington (ANSA, AFP, EFE, Reuters) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, abogó ayer por una solución diplomática a la crisis nuclear con Corea del Norte, pero se reservó el «derecho» de su país a recurrir a «todas las opciones», incluida la bélica, y descartó un pedido de la ONU para establecer negociaciones directas con Pyongyang.
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Los planes nucleares de Corea del Norte, dijo Bush durante una rueda de prensa en los jardines de la Casa Blanca, representan una amenaza que «debe ser tomada en serio».
Bush dijo que su gobierno está todavía «trabajando para confirmar» si el anuncio norcoreano de un test nuclear a principios de esta semana es verdadero.
Amenaza
«Pero este anuncio constituyeen sí mismo una amenaza a la paz y estabilidad internacional», afirmó el presidente. El gobierno de Corea del Norte, uno de los países que Bush denunció como parte de un «eje del mal» tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 contra el Pentágono y las Torres Gemelas de Nueva York, anunció el lunes haber llevado a cabo un ensayo nuclear subterráneo.
La explosión fue confirmada por expertos en sismología de la vecina Corea del Sur y de Rusia, pero Estados Unidos mantiene sus dudas sobre la verdadera magnitud del experimento.De todas maneras, «con sus acciones de esta semana -indicó Bush-, Corea del Norte eligió una vez más rechazar las perspectivas de un futuro mejor» ofrecidas durante las negociaciones con Estados Unidos, Rusia, China, Japón y Corea del Sur, durante las cuales se ofrecieron incentivos económicos a cambio de la suspensión del plan nuclear.
El mandatario reclamó una resolución «fuerte» del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que obligue a las autoridades de Pyongyang a cumplir con las normasinternacionales sobre proliferación nuclear, pero aseguró que su país «no tiene intenciones de atacar Corea del Norte».
En Nueva York, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo «creer» que Estados Unidos y Corea del Norte « deberían hablar» en una mesa de a dos, una posibilidad rechazada por Washington, que mantiene su apuesta por las tratativas de a seis.
Durante la rueda de prensa, Bush aseguró que, «en respuesta a las acciones norcoreanas», Estados Unidos reforzará la cooperación militar con sus aliados en la región.
Bush explicó que, aunque Estados Unidos sigue « comprometido» con la diplomacia, también «se reserva todas las opciones para defender a nuestros aliados e intereses en la región contra las amenazas de Corea del Norte».
En ese sentido, precisó, «aumentaremos nuestra cooperación con nuestros aliados», incluyendo programas para el desarrollo de un misil balístico defensivo y planes para «impedir que Corea del Norte exporte tecnologías nucleares y misilísticas».
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