ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

31 de octubre 2005 - 00:00

Bush nominó a un candidato afín a los conservadores para la Corte Suprema

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El diario Washington Post comentó que el ingreso de Alito representa el sueño cumplido de los conservadores de concretar un nítido viraje hacia la derecha en la Corte.

El ingreso de Alito al máximo tribunal estadounidense significaría un claro avance de la derecha más conservadora y, especialmnente, de los grupos de presión religiosos que confían en su figura para producir un retroceso en la legislación sobre el aborto.

La revista conservadora National Review opinó que "ahora los demócratas dirán que la extrema derecha ha impuesto a su candidato ante un presidente debilitado".

La publicación de la misma ideología Weekly Standard consideró que el ingreso de un conocido juez conservador es el medio ideal para volver a formar una sólida base política detrás del presidente.

Spectator, vocero de los ultraconservadores, le recordó al presidente Bush que en las elecciones del año pasado 29 millones de ciudadanos de la derecha religiosa le dieron su voto como bloque.

Por su parte, Janet LaRue, presidenta del grupo conservador "Mujeres preocupadas por Estados Unidos", dijo al Washington Post que el sábado la llamaron desde la Casa Blanca para preguntarle su opinión sobre Alito, a quien no dudó en apoyar.

La incorporación de Alito a la Corte podría inclinar la balanza hacia la concepción de la derecha en temas polémicos como la investigación sobre células madre, la enseñanza de educación sexual y de la teoría evolucionista en las escuelas, la eutanasia y las igualdad entre hombres y mujeres.

Alito, un católico de 55 años de ascendencia italiana, tiene fama por sus posiciones conservadoras que le valieron en el ámbito judicial el apodo de "Scalito" que alude al juez de la Suprema Corte Antonin Scalia, también reconocido por su ideología antiliberal.

Ingresó en 1990 al Tribunal Federal de Apelaciones por iniciativa del entonces presidente George Bush, padre del actual mandatario.

Un año después votó para mantener las restricciones sobre el aborto en la legislación del estado de Pennsylvania, que exigía a la esposa que notificara a su marido un caso de aborto.

Como el cargo de ministro de la Corte Suprema es vitalicio, todos los analistas coinciden en que cada miembro de ese tribunal tiene una influencia decisiva sobre el estilo de vida de varias generaciones de estadounidenses.

Bush pidió hoy al Congreso que confirme el nombramiento del juez antes de fin de año pero los demócratas, con un bancada de 44 legisladores, podrían bloquearlo ya que se necesitan 60 votos, cinco más de los que tienen los republicanos.

Por su parte, el senador demócrata Edward Kenendy salió al cruce de la postulación con un dura crítica a Bush.

"En vez de seleccionar a un candidato para el bien de la nación y del tribunal, el presidente Bush ha escogido un candidato con el que espera contener la tremenda hemorragia de apoyo de su ala derecha. Esta es una postulación basada en la debilidad y no en la fuerza", afirmó el legislador.

A su vez, el senador demócrata Charles Schumer declaró: "Este candidato controversial, que haría el tribunal menos diverso y mucho más conservador, recibirá un escrutinio muy exhaustivo del Senado y del pueblo estadounidense".

La nominación de Alito surgió después de que la anterior candidada de Bush, Harriet Miers, retiró su postulación debido a la resistencia de los sectores más conservadores que anhelaban la entrada a la Corte de un personaje con un perfil antiprogresista más marcado.

El jefe de la bancada demócrata del Senado, Harry Reid, dijo que "los activistas conservadores obligaron a Miers a retirar su designación para esta misma posición porque ella no era suficientemente radical".

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias