Resultaron heridas al menos 25 personas en tiroteos entre comerciantes y saqueadores. Los propietarios de comercios acusan al ejército estadounidense de inacción y de instar a los ladrones a "robar, quemar y destruir" todo lo que encuentran a su paso. Hay caos y confusión en la capital iraquí. También celebración por la llegada de las fuerzas aliadas.
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Los propietarios de comercios mostraban su indignación ante la indiferencia del ejército estadounidense, al que acusan no sólo de inacción sino también de instar a los ladrones a "robar, quemar y destruir" todo lo que encuentran a su paso.
"Han ocupado nuestro país pero son incapaces de defendernos", aseguraba Mahdi Al Shumari, uno de los comerciantes del centro Al Rasafi, recalcando que el ejército sólo defiende "el petróleo, la Cruz Roja y los palacios presidenciales".
En las calles de Bagdad, la confusión era total y las celebraciones de júbilo y agradecimiento frente a los estadounidenses, prácticamente nulas. En el centro de la ciudad, los comerciantes, armados con pistolas, fusiles y barras de hierro, montaban guardia ante sus tiendas y ahuyentaban a los ladrones, muchos de ellos jóvenes, niños y mujeres.
Fuentes médicas aseguraron que hay al menos 25 personas que recibieron heridas de bala en estos enfrentamientos y que llegaron a diferentes hospitales en las últimas horas. El hospital Al-Kindi, situado en el este de Bagdad, fue saqueado y todo su personal huyó, salvo dos médicos que trataban de dar los primeros auxilios a los heridos.
Sin embargo, pese a la inestabilidad, muchas mezquitas comenzaron a funcionar hoy, día sagrado según el islam.
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