En sintonía, pero más directo, Serra, ex ministro de Salud, dijo a la radio «CBN», de la cadena Globo, que, si vence en las elecciones del 6 de octubre, «voy a mantener la meta de inflación y del superávit primario. Esas son las garantías de que Brasil no se convierta en una Argentina».
«Casa ordenada es fundamental», agregó el candidato del oficialista Partido de la Social Democracia Brasileña.
Serra salió al cruce de la promesa de aumento salarial para los empleados públicos lanzada el lunes por su principal rival del Partido de los Trabajadores, favorito según las encuestas para los comicios. «El dinero no nace de los árboles, lamentablemente. No conviene dejar de pagar las cuentas; si no, vamos a tener una crisis como la de la Argentina», sostuvo.
Sin embargo, hasta ahora, la alusión al fantasma argentino no parece haberle dado grandes resultados al oficialismo. Un sondeo de Ibope, indica que Lula Da Silva aumentó su intención de voto, mientras que Serra perdió 2 puntos porcentuales y ahora comparte el segundo lugar con el ex gobernador de Rio de Janeiro,
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