Un avión ruso con 170 personas a bordo cayó y se prendió fuego sin dejar sobrevivientes, ayer en Ucrania como consecuencia de haber sido alcanzado por un rayo.
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Los equipos de rescate que llegaron al lugar de la tragedia no pudieron encontrar a ningún sobreviviente y se hallaban buscando la caja negra del avión para poder determinar otras posibles causales reales del accidente. «Según la información inicial, un rayo golpeó al avión», dijo una portavoz del Ministerio de Emergencias ruso, quien confirmó que no hubo sobrevivientes.
Vasily Nalyotenko, vicedirector de Pulkovo Airlines, la firma que operaba la nave de diseño soviético Tu-154, dijo que había 170 personas a bordo, entre ellas 10 miembros de la tripulación y 39 niños.
Funcionarios de la aerolínea dijeron que la tripulación intentó desesperadamente llevar la aeronave a un lugar seguro desde una gran altura. «Se emitió un SOS desde 11.700 metros y luego nuevamente a los 3.000 metros», dijo Anatoly Samoshin, otro vicedirector de la aerolínea.
«El avión estaba en el aire y de repente hubo una luz», dijo un hombre de unos 20 años que presenció el momento del accidente. «Después vi al avión girar bruscamente hacia abajo antes de caer sobre el campo», agregó.
Destino
El vuelo 612 despegó del centro vacacional de Anapa en el mar Negro ruso y tenía previsto dirigirse a San Petersburgo, la segunda ciudad más importante del país. Su ruta se realizaba a través del territorio ucraniano en un vuelo que hasta ese momento había sido considerado como normal y, según dicen, sin alerta previo sobre alguna contingencia mecánica.
En San Petersburgo, los funcionarios llevaron a varias decenas de psicólogos para ayudar a alrededor de 60 familiares que fueron al aeropuerto a esperar la llegada del avión.
El avión Tu-154, que data de los tiempos de la Unión Soviética, es el «caballo de batalla» de la mayoría de las aerolíneas que operan en los ex estados soviéticos, las que tras la caída del comunismo tenían un historial de seguridad irregular, pero que ha mejorado en los últimos años.
Sin embargo, el accidente es el segundo que involucra a una aerolínea regional rusa en lo que va de 2006. En julio, un Airbus A-310 perteneciente a la compañía Sibir se estrelló y se incendió después de apartarse de su ruta en Irkutsk, causando la muerte de 122 personas.
En mayo, 113 personas murieron cuando un Airbus A-320 de la aerolínea armenia Armavia se estrelló durante su trayecto desde Yerevan al centro vacacional ruso de Sochi.
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