11 de julio 2006 - 00:00

China: propuesta a la ONU para resolver crisis de misiles coreanos

El ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Taro Aso junto al negociador estadounidense,Christopher Hill, en Tokio.
El ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Taro Aso junto al negociador estadounidense, Christopher Hill, en Tokio.
Washington y Tokio (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - China presentó ayer ante el Consejo de Seguridad de la ONU una propuesta de declaración no vinculante sobre Corea del Norte, por sus lanzamientos de prueba de misiles la semana pasada. El embajador de China ante el organismo internacional, Wang Guangya, dijo que transmitió el documento a todos sus colegas en el Consejo asegurando que ese texto ofrece «el mejor marco y el mejor formato para la acción que debe tomar el Consejo de Seguridad en las actuales circunstancias».

La declaración china -que a diferencia de la resolución, no es vinculante ni contempla imposición de sanciones o uso de la fuerza en caso de amenaza a la seguridad colectiva- incluye casi todos los elementos claves de la iniciativa de resolución presentada por Japón, que es respaldada por los miembros occidentales del Consejo. Pero en una primera reacción, el embajador británico, Emyr Jones Parry, rechazó el texto chino, alegando que «no alcanza los objetivos».

La principal diferencia entre la propuesta china y la japonesa es que la primera no considera que los lanzamientos de prueba de misiles norcoreanos del 4 de julio representen una amenaza para la paz y la seguridad mundiales.

Estados Unidos y Japón instaron ayer a Corea del Norte a que vuelva a la mesa de negociaciones multilaterales sobre su programa nuclear, pero reafirmaron al mismo tiempo su voluntad de obtener sanciones de la ONU contra el régimen de Pyongyang después del lanzamiento de misiles.

En Tokio, el principal negociador estadounidense sobre el tema nuclear norcoreano, Christopher Hill, destacó que Corea del Norte está condenada al aislamiento si rechaza volver a las conversaciones. El responsable se entrevistó todo el día con dirigentes japoneses involucrados en el tema norcoreano.

Tokio y Washington son partidarios de un proyecto de resolución de la ONU que llame a sanciones económicas contra el régimen de Pyongyang, después de la salva de misiles norcoreanos lanzados el 4 de julio. Uno de los cohetes, el Taepodong-2, es de largo alcance y podría llegar a las costas de Alaska.

«Los japoneses están de acuerdo en que sería sensato dar a China algún tiempo», había dicho la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, agregando que la misión de Pekín ofrecía «alguna señal prometedora». Rice se refería a la delegación de alto nivel liderada por el viceprimer ministro, Hui Liangyu, que llegó ayer a Corea del Norte por un período de seis días.

La agencia japonesa Kyodo también hizo públicas unas declaraciones del portavoz del gabinete japonés, Shinzo Abe, en las que afirmaba que Tokio y Washington habían acordado posponer «varios días» el voto de una resolución.

Las conversaciones multilaterales entre seis países (Estados Unidos, las dos Coreas, China, Japón y Rusia), iniciadas en 2003 bajo la dirección de Pekín, y que apuntan a obtener de Pyongyang el abandono definitivo de su programa nuclear, están suspendidas desde noviembre de 2005.

«Estamos comprometidos en un proceso, tenemos un acuerdo de principios, que es el de Pekín obtenido en setiembre pasado», recordó Hill a los periodistas, al término de un encuentro con el ministro japonés de Exteriores, Taro Aso.

En setiembre pasado, Corea del Norte aceptó en principio poner término a su programa nuclear a cambio de una ayuda económica y de garantías sobre su seguridad. Pero Pyongyang impuso como nuevas exigencias la suspensión de sanciones financieras estadounidenses, impuestas a entidades y empresas norcoreanas acusadas de lavado de dinero y de falsificación de divisas.

«Debemos solucionar el problema de los misiles y de lo nuclear en el marco de las conversaciones», estimó el portavoz del gobierno japonés, Shinzo Abe.

Tokio es la tercera etapa de una gira de Hill, que tiene como meta lograr una respuesta internacional común a la crisis de los misiles norcoreanos.

El domingo, el funcionario había rechazado toda idea de divisiones en el seno de la comunidad internacional sobre esta cuestión, pese a que Moscú y Pekín, que disponen de derecho a veto en el Consejo de Seguridad y mantienen relaciones cordiales con el régimen de Pyongyang, son reticentes a la idea de imponer sanciones.

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