24 de abril 2012 - 23:30

Cierre de la inmigración, carta de Sarkozy para seducir a ultraderecha

Nicolas Sarkozy.
Nicolas Sarkozy.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, concentrado en seducir a los votantes de la ultraderecha de cara a la segunda vuelta de las presidenciales, instará a sus socios europeos a aceptar un cierre de fronteras si el flujo migratorio arrecia, una idea que despierta un gran recelo en el bloque.

"Los franceses ya no quieren una Europa colador. Es el mensaje que he oído", dijo Sarkozy, un día después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, marcadas por un resultado récord del Frente Nacional (FN, extrema derecha). "Si Europa no puede defender sus fronteras, Francia lo hará", dijo.

"Se acabó la Europa que no controla los flujos migratorios", agregó el jefe de Estado francés, que disputará la segunda vuelta de los comicios contra el socialista François Hollande.

El ministro de Interior francés, Claude Guéant, defenderá esta posición el jueves, durante una reunión con sus homólogos de la Unión Europea (UE) en Luxemburgo. Allí mencionará la posibilidad de restablecer los controles en las fronteras de Francia durante un mes, en caso de que la frontera exterior de un país miembro del espacio Schengen falle, y no descarta prorrogar esta medida si es necesario.

Los franceses saben que no van a obtener nada concreto. El asunto no está en el orden del día de la reunión y no se prevé ningún debate sobre el espacio Schengen antes de la reunión de los ministros de Interior del 26 de mayo, es decir, 20 días después de la segunda vuelta de la elección presidencial en Francia, han dejado claro la presidencia danesa de la UE y la Comisión europea.

Ningún responsable europeo desea adoptar una postura sobre un tema tan sensible políticamente en Francia antes de que se celebre la segunda vuelta de los comicios, declaró una fuente de la UE bajo condición de anonimato. Todos ellos entendieron que el 18% de los votos conseguidos por FN en la primera vuelta va a inflamar los temas relativos a la inmigración en la campaña para la segunda vuelta de los comicios.

Además, el claro empeño de Sarkozy de forzar en ocasiones a sus socios europeos a aceptar sus propuestas ha incomodado a algunos de ellos y las primeras reacciones podrían ser bastante negativas el jueves en Luxemburgo.

Sarkozy fue tajante: "La frontera entre Grecia y Turquía no es segura no está controlada". Sin embargo, las autoridades griegas aseguran que tienen cómo respetar sus obligaciones si Turquía tomara medidas para acabar con el flujo de inmigrantes clandestinos que cruzan su territorio.

Pero Ankara dice que a cambio quiere facilidades de visado europeo para sus ciudadanos, algo a lo que Alemania se opone. Este punto concreto no se menciona en absoluto en la carta franco-alemana.

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