22 de marzo 2002 - 00:00

Coche bomba dejó nueve muertos en Perú a días de la visita de Bush

Perú amaneció ayer nuevamente bajo la amenaza terrorista, a horas de que el presidente estadounidense, George W. Bush, arribe al país. Un coche bomba estalló en una zona comercial próxima a la embajada norteamericana. Nueve personas fallecieron y 38 fueron heridas. El gobierno de Alejandro Toledo -regresó de urgencia de la cumbre de mandatarios de Monterrey- pareció desconcertado ante el hecho. Las hipótesis que manejan las autoridades sobre los posibles autores del hecho van desde los grupos guerrilleros MRTA y Sendero Luminoso, prácticamente diezmados en los noventa, hasta el terrorismo fundamentalista internacional y los resabios del fujimontesinismo. La noticia tuvo una fuerte repercusión internacional, especialmente porque aún están frescas las imágenes del atentado a las Torres Gemelas y al Pentágono, el 11 de setiembre pasado. El hecho se sumó a una jornada impregnada por el terrorismo en todo el mundo: en Israel un suicida palestino mató a tres personas e hirió a 87, y en España, la banda terrorista vasca ETA le disparó a mansalva a un concejal socialista.

Los restos del coche bomba que explotó a última hora del miércoles en las cercanías de la Embajada de EEUU en Lima
Los restos del coche bomba que explotó a última hora del miércoles en las cercanías de la Embajada de EEUU en Lima
Lima (AFP, Reuters, ANSA) --El atentado cerca de la Embajada de los EE.UU. en Lima la noche del miércoles, madrugada de ayer de la Argentina, que dejó nueve muertos y 38 heridos a horas de la visita del presidente norteamericano George W. Bush, reavivó en Perú el temor de un eventual rebrote del terrorismo ante el desconcierto del gobierno de Alejandro Toledo.

El estallido de la carga explosiva, registrado a las 22.45 local, destruyó una sucursal bancaria ubicada frente a la sede diplomática estadounidense. En el interior del banco murieron dos guardias privados y un sereno de la municipalidad de Surco, que se acercó al vehículo. Otra de las víctimas es la suboficial de policía Saúl Díaz. También murió un joven que estaba patinando en el centro comercial de El Polo Apart Hotel, que hospeda desde hace unos días a un grupo de integrantes del FBI y a hombres de la seguridad personal del presidente Bush que iniciará el sábado una visita oficial, reconfirmada ayer. «No me detendrán terroristas de pacotilla», advirtió el mandatario estadounidense en Monterrey.

Se vieron afectados 17 automóviles y 30 locales comerciales, entre ellos un cine y restoranes que estaban trabajando con gran cantidad de público. No hubo víctimas dentro de la embajada estadounidense.

El ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, dijo que los autores colocaron unos 50 kilos de anfo y dinamita debajo de una camioneta, ubicada en la puerta de la agencia del Banco de Crédito. Rospigliosi dejó entrever que hoy presentaría su renuncia al admitir que el hecho tomó a su dependencia con las armas bajas.

El abanico que maneja el gobierno sobre presuntos responsables es muy amplio. Desde grupos internacionales fundamentalistas, hasta «rezagos del fujimontesinismo» en alusión al encarcelado ex jefe de los servicios secretos, Vladimiro Montesinos, y las organizaciones de izquierda prácticamente acabadas Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Tupac Amaru.
Para fuentes de inteligencia norteamericanas, el hecho «muestra signos» de Sendero Luminoso.

• Mano dura

El presidente Toledo abandonó la cumbre sobre desarrollo de Monterrey prometiendo «mano dura contra los terroristas» antes de partir. Anoche anunció un alerta rojo con orden de inmovilidad a las fuerzas armadas y a la policía nacional. Las medidas incluirán patrullaje aéreo sobre sedes públicas, aeropuertos, locales diplomáticos y otros blancos norteamericanos y se cerrarán calles de arribo a edificios sensibles. Desde el lunes fue prohibido el sobrevuelo de aviones privados que podrían ser derribados por la fuerza aérea si incumplen la orden.

«No se puede descartar nada, puede ser Sendero Luminoso (maoísta), grupos del terrorismo internacional o sectores vinculados al 'fujimontesinismo', todas esas posibilidades tienen que ser consideradas», dijo
Francisco Soberón, director de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (Conadeh).

Sendero Luminoso y el MRTA, alzados en armas en 1980 y 1984, respectivamente, y con sus cúpulas diezmadas hace diez años, negaron ser autores del ataque a través de voceros presos en una cárcel limeña.

El secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA),
César Gaviria, estimó que el objetivo es «evitar la solidaridad entre los EE.UU, Perú, Colombia, Bolivia y Ecuador en la lucha contra el narcotráfico».

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