La clave la tendrán los ciudadanos que optaron por alternativas centristas en el primer turno. El conservador era considerado favorito, pero tuvo menos sufragios que lo esperado: escenario abierto.
Euforia. Simpatizantes de Iván Duque festejaron ruidosamente ayer en su comando de campaña al confirmarse su triunfo en el primer turno. Colombia busca presidente.
á - El derechista Iván Duque y el exguerrillero Gustavo Petro se enfrentarán en un balotaje el 17 junio para definir al próximo presidente de Colombia, según el escrutinio del 99,98% de los votos en los comicios de ayer.
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El senador Duque, hijo político del expresidente Álvaro Uribe (2012-10), obtuvo el 39,14% de los votos y Petro, exalcalde de Bogotá y exguerrillero de la disuelta guerrilla M-19, el 25,09%, con el 99,98% de las mesas escrutadas, según cómputos de la Registraduría Nacional.
En el tercer lugar se ubicó el independiente Sergio Fajardo de Coalición Colombia, con un 23,73%, mientras que el derechista Germán Vargas Lleras y el liberal Humberto de la Calle obtuvieron 7,28 y 2,06%, respectivamente.
Un poco más de 36 millones de colombianos mayores de 18 años estuvieron habilitados para escoger al sucesor del presidente Juan Manuel Santos y el país logró récord de participación en unos comicios presidenciales con 52%. En Colombia el voto no es obligatorio y habitualmente la abstención ronda el 53-55%.
El balotaje se llevará a cabo el 17 de junio y se abre un panorama incierto luego de que Duque no alcanzara los porcentajes superiores al 40% que se le habían adjudicado en las encuestas previas.
"Esta ha sido una campaña de ideas, de propuestas, de principios y hoy gracias a ustedes hemos logrado la votación más alta que se conoce en Colombia en una primera vuelta", dijo Duque al celebrar su triunfo en la primera vuelta. "Los colombianos nos han dado un voto de confianza para que iniciemos una reformación, por eso quiero decirles que quiero ser el presidente de nuestro país", siguió. Duque, en referencia a la campaña por el balotaje, afirmó estar "listos a la confrontación de ideas y de propuestas, y darle a Colombia un debate a la altura".
"Actualmente la ventaja que, se decía, tenían encima de nosotros se ha reducido", dijo Petro en su discurso tras conocer los resultados. "Son las fuerzas libres de la ciudadanía las que no tienen techo. Vamos avanzando. Hoy estamos convencidos de que podemos cambiar la historia de Colombia", afirmó y agregó: "El pluralismo se decanta como el eje de la democracia. Ya Colombia no se divide en las fuerzas tradicionales de los últimos años".
La campaña y la elección presidencial estuvieron enmarcadas entre el temor de que la derecha destruya el acuerdo de paz con la exguerrilla de las FARC o que un cambio de modelo auspiciado por la izquierda provoque una crisis económica y social.
Duque y Petro tienen profundas diferencias sobre el pacto firmado por Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como por el modelo económico para reducir la pobreza y la desigualdad en el país de 50 millones de habitantes.
El derechista, del partido Centro Democrático que dirige Uribe, promete recuperar la autoridad, modificar el acuerdo para impedir que exguerrilleros ocupen escaños en el Congreso y es aceptado por los inversores y los mercados con su propuesta de reducir los impuestos para impulsar el desarrollo económico.
En la otra orilla, Petro, candidato de la coalición Colombia Humana, se compromete a dar continuidad al acuerdo de paz, pero sus iniciativas de acabar con las industrias extractivas de petróleo y minería, de subir los impuestos a las tierras improductivas para comprarlas y entregarlas a los pobres provocan temor entre los empresarios y en los mercados.
Petro, exalcalde de Bogotá que militó en la desmovilizada guerrilla del M-19, niega que quiera convertir a Colombia en una Venezuela, como lo dicen sus detractores, con sus iniciativas sociales para reducir la pobreza y la desigualdad que implican cambios al sistema de salud y de educación.
Las alianzas serán decisivas para asegurar el triunfo en una segunda vuelta y los dos candidatos tendrán que empezar a sumar a sus filas electores de los aspirantes derrotados en la primera vuelta.
Analistas esperaban que Petro avanzara en algún tipo de diálogo con Fajardo, centrista. La oportunidad de la izquierda es histórica, nunca antes la izquierda había obtenido casi 4,9 millones de votos, casi el doble de su mejor resultado en 2006.
No obstante, el camino de las alianzas será difícil. Fajardo y De la Calle rehusaron aliarse con Petro para enfrentar a Duque, tras las legislativas de abril que evidenciaron la fuerza de la derecha más opuesta al proceso de paz.
Agencias AFP, Reuters, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero
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