En Yemen opositores al gobierno se congregaron en la explanada de una universidad, desde donde se enfrentaron con partidarios del gobierno.
La rebelión que agita los países árabes desde la caída de los regímenes de Túnez y Egipto proseguía el martes en Libia, donde Gadafi ordenó reprimirlas sin piedad, y volvió a movilizar a decenas de miles de manifestantes en Bahréin, pese a iniciativas aperturistas del régimen, y en Yemen.
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El coronel Muamar Gadafi, de 68 años, en el poder desde 1969, ordenó a la policía y al ejército retomar el control del país, donde la rebelión consiguió hacerse con el control de varias ciudades pese a la represión que ya dejó centenares de muertos.
Gadafi amenazó con la "pena de muerte" a los opositores armados y apeló a sus seguidores a manifestarse a el miércoles. "Capturen a las ratas", dijo en referencia a sus adversarios. "Salgan de sus casas y captúrenlas", exigió.
En Bahréin, el rey sunita Hamad Ben Isa Al Jalifa había ordenado la noche del lunes la liberación de unos 25 prisioneros chiitas condenados por terrorismo y el aplazamiento de los juicios contra otros prisioneros políticos, con el fin de poder iniciar un diálogo con la oposición.
Pero esas iniciativas de conciliación no impidieron a decenas de miles de manifestantes chiitas protagonizar en Manama la mayor manifestación en una semana de protestas para exigir más reformas y la renuncia del gobierno de este pequeño reino del Golfo.
En Yemen dos manifestantes murieron, entre estudiantes que participaban en un mitin en la universidad de Saná para pedir la salida del presidente Alí Abdalá Saleh y 11 resultaron heridos, en un ataque armado el martes de partidarios del régimen, indicaron testigos en el lugar.
"Dos manifestantes murieron y 11 resultaron heridos cuando partidarios del régimen dispararon contra los manifestantes frente al campus de la universidad de Saná" en el noroeste de Saná, indicó uno de los testigos.
El ataque ocurrió hacia medianoche y los manifestantes reaccionaron tratando de neutralizar a los atacantes con ayuda de la policía.
Son los primeros muertos en las protestas en la capital yemenita en manifestaciones de protesta contra el presidente Saleh, en el poder desde hace 32 años.
En Adén (sur) la policía dispersó el lunes por la noche con gases lacrimógenes y balas reales a miles de personas que desfilaron al grito de "El Pueblo quiere la caída del régimen" y "No al diálogo".
Pero por primera vez desde el inicio de las manifestaciones en esta ciudad el 16 de febrero, una protesta concluyó sin víctimas mortales.
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