ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

11 de mayo 2002 - 00:00

Condenan a ex agente de FBI a cadena perpetua por espionaje

Se trata de Robert Hanssen. Fue condenado ayer a cadena perpetua por la venta de secretos a Moscú durante dos décadas. Hanssen trabajó en la división de contraespionaje del FBI. Había sido detenido el año pasado en Estados Unidos luego de dejar un paquete con material secreto en un parque. Se declaró culpable de 15 de los 21 cargos en su contra.

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Hanssen, de 58 años, que eludió la pena de muerte gracias a que en el tribunal de Alexandria, en los suburbios de Washington, aceptó colaborar con los investigadores, apareció considerablemente delgado, la espalda encorvada, los cabellos casi blancos y la cara marcada por impresionantes ojeras.

Durante un período de 20 años, entre 1979 y 1999, había transmitido a Moscú -a cambio de 1,4 millón de dólares- cerca de 6.000 páginas de documentos que contenían importantes secretos en el ámbito de la defensa y la inteligencia. También había enviado a los soviéticos en octubre de 1985 los nombres de dos agentes dobles de la KGB (servicios secretos soviéticos) que trabajaban para Estados Unidos.

Hanssen, quien trabajó durante 27 años para la Policía Federal estadounidense, contribuyó involuntariamente a cuestionar el funcionamiento del FBI, cuestionamiento que se multiplicó luego con los atentados del 11 de setiembre, cuya preparación escapó totalmente al FBI.

Fue detenido el 18 de febrero de 2001 cuando se disponía a entregar documentos secretos a agentes rusos en un parque de Virginia. "Acepto la sentencia del tribunal, me excuso por mi conducta, estoy avergonzado", declaró el espía vestido con el traje verde de prisionero, antes del anuncio de la sentencia por el juez Claude Hilton.

Ni su mujer, Bonnie, ni ningún de sus seis hijos u otro miembro de la familia se desplazaron para asistir a la audiencia. A la inversa, un grupo de agentes especiales, con trajes oscuros y gafas Ray Ban, estaba presente en el tribunal. Algunos trabajaban bajo las órdenes de Hanssen en el seno de la muy secreta división de "seguridad nacional".

"Hanssen traicionó a cada uno de ellos", declaró el procurador Randy Bellows. Hanssen, católico ferviente, agradeció, sin embargo, a sus ex compañeros de trabajo. a su familia y sus amigos por "su apoyo, su generosidad, su bondad y su benevolencia".

El espía, quien redactó su breve declaración, siguió así las recomendaciones de su abogado, Plato Cacheris, según quien sus excusas públicas resultaban oportunas.

Mientras el procurador Randy Bellows se refería al "extrordinario abuso de confianza", "las promesas incumplidas" y "la traición innombrable", Hansen bajaba la cabeza hacia el piso lustrado de la sala del tribunal. Cacheris recordó a continuación los términos del acuerdo alcanzado el 6 de julio con la acusación, que permitió a su cliente evitar la pena de muerte, con la condición de cooperar plenamente con los investigadores.

El abogado terminó con las dudas planteadas estos últimos días por los investigadores sobre la cooperación del detenido, señalando que durante las 200 horas de interrogatorios a los que fue sumetido, había "respetado los términos del acuerdo".

Cacheris afirmó que su cliente se había declarado culpable de quince cargos, entre ellos 13 de espionaje, uno de tentativa de espionaje y el último de complot. El veredicto, pronunciado por el juez Hilton, no causó sorpresa: "cadena perpetua, sin posibilidad de libertad anticipada".

Hanssen purgará la pena en la penitenciaría de Allenwood, en Pensilvania (este), donde también se encuentra el espía Aldrich Ames y el "talibán estadonunidense", John Walker.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias