La crisis boliviana gira en torno de varios puntos de conflicto entre el oficialismo y la oposición, representada esta última sobre todo en las regiones del interior del país. Estos son algunos de sus elementos más destacados:
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Protesta regional. Seis de los nueve departamentos (provincias) de Bolivia -Santa Cruz, Tarija, Pando, Beni, Cochabamba y Chuquisaca- realizaron ayer una huelga para protestar contra la imposición por parte del oficialismo de una Constitución y el recorte de recursos para las regiones para financiar un bono para los ancianos. Oruro, Potosí y La Paz son los tres departamentos que no siguieron el paro, aunque el gobernador de este último, José Luis Paredes, expresó su solidaridad con la protesta de las otras regiones.
Asamblea Constituyente. La aprobación unilateral por parte del oficialismo el sábado en un liceo militar de un proyecto de Constitución de corte socialista y que consagra la reelección ilimitada, provocó disturbios en Sucre (sur del país, sede de la Asamblea) con un saldo de tres muertos.
Recorte de recursos para las regiones. Un bono universal de 26 dólares para los ancianos, que antes salía de la renta de las multinacionales petroleras, ahora será financiado por un fondo que proviene en parte del recorte de recursos a los departamentos.
Autonomías. Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando -conocidos como la «media luna»- intentan desde hace más de dos años obtener autonomía política y administrativa, una idea que es rechazada por el presidente Evo Morales. Varias veces han amenazado con decretar «de facto» la autonomía. Como la autonomía para estos departamentos fue aprobada en un referendo, el presidente está obligado a acatarla, pero ha agregado la idea de crear adicionalmente autonomías municipales e indígenas para limitar el poder de los prefectos (gobernadores) opositores.
Capitalía. La oposición reflotó a mediados de este año la idea de que Sucre se convirtiera en sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo, que funcionan en La Paz desde el siglo XIX. En Sucre el tema se convirtió en un caballito de batalla que prácticamente paralizó la Constituyente.
Tierras. El gobierno ha intentado implementar una reforma para dar función social a la tierra, redistribuyendo entre campesinos e indígenas aquella que sea improductiva, pero se ha encontrado con la oposición férrea de los poderosos latifundistas del oriente del país.
Indígenas afines al gobierno amenazaron ayer con tomar tierras improductivas del oriente del país -bastión de la oposición y de una pujante agroindustria exportadora-antes de fin de año si fracasa la Asamblea Constituyente, cuyo plazo vence en dos semanas.
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