Montecristi (EFE, AFP, Reuters) - La Asamblea Constituyente de Ecuador se instaló oficialmente ayer armada de plenos poderes para reformar la carta magna, una jugada clave con la que el presidente Rafael Correa apunta a llevar al inestable país hacia el «socialismo del siglo XXI».
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Durante la sesión inaugural de la asamblea de 130 miembros, Correa envió una carta poniendo su cargo a disposición, en un acto simbólico de reconocimiento de las facultades omnímodas del cuerpo, pero con poco impacto político dado que se descuenta que la amplia mayoría oficialista de 80 asambleístas lo ratificará. La Asamblea constituye el «as» ganador dentro del plan político de Correa de instaurar el «socialismo del siglo XXI» de su aliado Hugo Chávez. A la mesa de debates de la Constituyente arribarán temas como el cierre del Congreso y la discusión de propuestas de reelección presidencial sucesiva, pese al rechazo del mandatario a la idea.
En ese marco, Ecuador terció ayer en el conflicto entre Colombia y Venezuela a través de su canciller María Fernanda Espinosa, quien señaló que a su país le «gustaría muchísimo que existiera un acercamiento entre el presidente (Alvaro) Uribe y Chávez» quienes participarán hoy en la instalación formal de la Asamblea.
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