Raúl Castro controla la situación en Cuba y el presidente George W. Bush no debería ilusionarse con una transición democrática, dijo el viernes la prensa oficial cuatro días después de que Fidel Castro cediera temporalmente el poder a su hermano por razones de salud.
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Bush dijo el jueves que Estados Unidos apoyará la formación en Cuba de un "gobierno de transición" comprometido con la democracia.
"La mal llamada transición es una palabra que no forma parte de los cubanos de acá", repuso Granma, el diario del gobernante Partido Comunista. "Está Raúl firme al timón de la nación, de las fuerzas armadas", agregó.
La prensa no dijo una palabra sobre la salud de Fidel Castro, que cedió el lunes el poder a su hermano menor tras ser sometido a una operación de emergencia para contener una hemorragia intestinal. Castro cumplirá 80 años el 13 de agosto.
Raúl Castro, un general de 75 años, también continuaba el jueves sin aparecer en público.
Granma publicó un reportaje sobre el papel desempeñado por Raúl a los 22 años en el frustrado asalto en 1953 al Cuartel de Moncada en Santiago de Cuba, la operación militar liderada por Fidel Castro que echó a andar el movimiento revolucionario.
"Esta es una historia que no se puede ignorar ante los acontecimientos de hoy", dijo el periódico.
El ambiente en las calles de La Habana era el viernes de normalidad. La gente iba a trabajar, los turistas merodeaban por las calles empedradas del centro histórico, y la presencia policial se mantenía en su nivel habitual.
"En Cuba reina la calma, aunque allá en Estados Unidos (...) les duela a un pequeño grupo de trasnochados de la extrema derecha", dijo Granma.
"¿De qué incertidumbre estará hablando el mandatario?, se preguntó el periódico en relación a las declaraciones de Bush.
En los dos mensajes enviados desde su lecho, ubicado en algún lugar no determinado de la isla, Castro advirtió que Estados Unidos podría aprovechar su enfermedad para atacar a la isla caribeña.
Grupos de vecinos fueron movilizados a lo largo y ancho de la isla para patrullar los barrios, y se rumorea que algunas unidades del ejército fueron acuarteladas.
Las autoridades justificaron la decisión de prohibir el ingreso a los periodistas extranjeros que intentaron entrar a Cuba como turistas para cubrir la crisis de salud de Castro. El proceso normal para obtener una visa de periodista es de 21 días, dijeron.
"(A) Quien viole tales disposiciones, bien de modo intencional o por desconocimiento, se le veta la entrada al país, un derecho soberano que le asiste al Estado cubano", dijeron fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores a la agencia estatal de noticias Prensa Latina.
Decenas de periodistas extranjeros fueron interceptados desde el lunes en el aeropuerto José Martí de La Habana y enviados de regreso a casa en el siguiente vuelo.
En Cuba hay alrededor de 150 corresponsales extranjeros acreditados permanentemente.
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