La «licencia para matar» autorizada por Bush se había limitado anteriormente a la guerra de Afganistán.
Entre los terroristas incluidos en la «lista de los blancos preciados» -llamada así en la CIA, según el diario «The New York Times», que detalló ayer los listados-figuraba también
Los dirigentes de Al-Qaeda son considerados por el gobierno Bush «enemigos combatientes» y el uso de la fuerza letal contra de ellos sería legítimo. La CIA tiene la autoridad para insertar posteriormente otros nombres a la «lista de la muerte» sin pedir permiso al presidente Bush.
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