Arqueólogos descubrieron en Dinamarca un enorme asentamiento textil de más de 1.000 años de antigüedad, un hallazgo que expone la gran sofisticación de esta sociedad. Especialistas del Museo Moesgaard precisaron que el complejo supera las diez hectáreas de extensión. El predio alberga un sector específico para el procesamiento de lino y más de 80 chozas semienterradas que funcionaban en simultáneo como viviendas y talleres manufactureros.
El yacimiento está ubicado en la localidad de Søften, en la península de Jutlandia, a solo 10 kilómetros al norte de Aarhus, la segunda ciudad del país. Según las estimaciones, el complejo estuvo activo entre los años 600 y 950 d.C., un período de transición que va desde finales de la Edad del Hierro hasta los inicios de la era vikinga.
“Tenemos un enfoque claro en la producción textil, lo que hace que este asentamiento sea diferente de otros tipos de asentamientos de este periodo”, explicó la arqueóloga Liv Stidsing Reher-Langberg, quien lideró la excavación durante diez meses. Tras el hallazgo de diversos objetos cotidianos, la especialista precisó el valor de las piezas encontradas: “Tenemos fusayolas, tenemos telares de pesas; eso nos dice qué ha estado ocurriendo en las casas semienterradas”. Asimismo, Reher-Langberg detalló que el equipo también desenterró monedas de plata, cuentas de vidrio y restos de cerámica.
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En el predio se identificaron áreas específicas para los oficios y la manufactura, además de una única vivienda residencial. Esta distribución sugiere que las tareas eran supervisadas por una figura de poder que controlaba tanto los recursos como la producción.
El potencial de la zona ya se sospechaba: durante las últimas tres décadas, aficionados con detectores de metales habían desenterrado varias monedas de plata en el lugar. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión fue una excavación de prueba realizada hace un año y medio, previa a las obras de una nueva carretera y un parque industrial, que terminó por encender las alarmas de los arqueólogos.
“Podíamos ver en las zanjas que esto simplemente sigue y sigue, con decenas de casas semienterradas y elementos vinculados a la producción textil”, rememoró Reher-Langberg sobre aquel primer vistazo.
arqueologos hallan sitio vikingo
Arqueólogos descubrieron en Dinamarca un enorme asentamiento textil de más de 1.000 años de antigüedad.
Comercio internacional y economía en la era vikinga
El historiador del Museo Moesgaard, Kasper Andersen, explicó que este hallazgo es clave para armar el rompecabezas de la economía y la política de la época. Durante la era vikinga (793-1066 d.C.), la cercana ciudad de Aarhus funcionaba como un núcleo comercial y de la realeza. Los investigadores creen que los recursos producidos en el campo, en asentamientos manufactureros como Søften, se trasladaban hacia allí para abastecer a la nobleza local, como la que habitaba en el cercano sitio arqueológico de Lisbjerg, antes de ingresar a las rutas de intercambio.
Por el tamaño del predio, los expertos aseguran que esta producción no estaba pensada para el consumo local, sino para integrarse a una red de comercio internacional. “Cuando se tiene un sitio de producción de esta escala, hay que entenderlo como parte de una perspectiva global mucho más amplia”, afirmó Andersen. Para resolver los interrogantes pendientes y precisar qué tipo de telas se fabricaban exactamente, la arqueóloga anticipó que se realizarán análisis de polen y pruebas de datación por carbono.
Para los especialistas, la existencia de Søften derriba los viejos mitos sobre esta civilización, demostrando que los vikingos no eran simplemente hordas incivilizadas y bárbaras que deambulaban por Europa. Por el contrario, un complejo de esta magnitud revela que poseían una sociedad altamente organizada, capaz de estructurar cadenas de producción masivas y de dominar mercados que excedían por completo sus fronteras.