Un avión de la compañía charter holandesa Arkefly con ruta de Amsterdam a Aruba, en el Caribe, debió efectuar un aterrizaje de emergencia en Dublin cuando un pasajero vociferó improperios y dijo haber escondido una bomba a bordo.
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La alarma, según lo informó una vocera de la compañía, se reveló falsa y el hombre, un ciudadano holandés de 44 años, fue arrestado por la policía del aeropuerto de Shannon, en Dublin, tras una cuidadosa e infructuosa requisa de la aeronave.
En el avión viajaban 224 pasajeros y 11 miembros de la tripulación.
La vocera de Arkefly comentó que el hombre, en estado de evidente alteración, tras la partida de Amsterdam varias veces dijo que había escondido un artefacto en el avión.