Donald Trump prepara una recepción especial para Xi Jinping, quien llegará a Estados Unidos para reunirse este jueves con el presidente estadounidense. La agenda incluirá una ceremonia militar en la Casa Blanca, un sobrevuelo de aviones, una cena de Estado y una visita a los Archivos Nacionales.
Será la primera visita del presidente chino a EEUU en 11 años y el tercer encuentro entre ambos mandatarios en menos de un año. A diferencia del viaje que Trump realizó a China en mayo, el presidente chino no llegará a Washington acompañado por una gran delegación de empresarios y ejecutivos.
La visita de Xi Jinping a Washington estará acompañada por un despliegue protocolar poco habitual.
Trump y Xi Jinping negocian comercio, IA y Taiwán
Más allá del despliegue protocolar, el principal eje de la cumbre será la relación comercial entre las dos potencias. Trump y Xi deberán definir qué sucederá con la tregua comercial acordada entre ambos países, que vence el 10 de noviembre.
El acuerdo permitió reducir parte de las tensiones por la guerra arancelaria, aunque todavía persisten diferencias. En ese marco, también se analiza una reducción recíproca de los aranceles, conocida como “30 por 30”, que contempla eliminar unos u$s30.000 millones en bienes alcanzados por las medidas de cada país.
La inteligencia artificial será otro de los temas centrales. Estados Unidos y China compiten por el liderazgo en una tecnología considerada estratégica para la economía y la seguridad. Washington cuestiona el uso que empresas chinas pueden hacer de modelos estadounidenses, mientras que Beijing busca evitar que las medidas de seguridad se conviertan en límites para su desarrollo tecnológico.
Taiwán también estará sobre la mesa. China reclama la reunificación con la isla, mientras que Estados Unidos mantiene vínculos con sus autoridades y le vende armamento. En los días previos al encuentro, el periódico oficial chino People’s Daily señaló además como cuestiones centrales la democracia y los derechos humanos, los sistemas políticos y el derecho al desarrollo.
La reunión combinará así una recepción de alto nivel con negociaciones sobre comercio, tecnología y algunos de los principales puntos de tensión entre Washington y Beijing.