Apenas 72 horas después de la aplastante victoria de los demócratas en las elecciones legislativas que dejó al Partido Republicano sin control del Congreso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la salida de Susie Wiles de la jefatura de Gabinete de la Casa Blanca y designó en su reemplazo a Stephen Miller. Además, crecen los rumores de una salida de Marco Rubio.
Tras la derrota, Donald Trump echó a su jefa de Gabinete y nombró al arquitecto de su política migratoria
El presidente estadounidense anunció la salida de la funcionaria, que pasará a incorporarse a la estructura política del partido. La sucederá Stephen Miller, quien hasta ahora era su adjunto.
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El nuevo jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, junto al presidente de EEUU, Donald Trump.
Miller, de 41 años, se desempeñaba como jefe de Gabinete adjunto y asesor de Seguridad Nacional. Es considerado el principal arquitecto de la política migratoria de Trump y tuvo un rol central en la puesta en marcha del programa de deportaciones masivas durante el segundo mandato del mandatario.
Trump confirmó la designación a través de su red social Truth Social, donde destacó su cercanía y lo definió como uno de sus asesores de mayor confianza. El funcionario asumirá formalmente el nuevo cargo el lunes 9 de noviembre. Su nombramiento representa un fuerte respaldo a la política migratoria, pese al descontento manifestado por la ciudadanía en las urnas.
Donald Trump apuesta por un funcionario de mano dura para enderezar la gestión
El ascenso de Miller se produce en medio de los cuestionamientos que recibió por su intervención en la política migratoria del Gobierno. Las críticas se intensificaron después de los tiroteos mortales protagonizados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, en enero.
Su discurso y su papel en la ofensiva contra la inmigración irregular lo convirtieron en una de las figuras más controvertidas de la administración republicana.
"El presidente Trump es el líder político más transformador en la historia de Estados Unidos y ha salvado al país de aquellos que buscan destruirla. Ha sido el privilegio de mi vida haber servido en su equipo desde el Día Uno, y me siento honrado más allá de las palabras de servir como su jefe de personal de la Casa Blanca", manifestó Miller, quien también agradeció a su predecesora por su trabajo y por la amistad que los une.
La designación de Miller marca una apuesta por profundizar la línea política de Trump, especialmente en materia migratoria, en un momento de debilidad para el oficialismo tras el revés electoral y la pérdida del control del Congreso.
Por su parte, Wiles, de 69 años, dejará la Casa Blanca para incorporarse a la estructura política de Trump. Había hecho historia al convertirse en la primera mujer en ocupar la jefatura de Gabinete de un presidente estadounidense y estaba al frente del equipo desde el inicio del segundo mandato.
Semanas atrás, la Casa Blanca había desestimado las versiones sobre una posible salida de Wiles antes de las elecciones legislativas. Sin embargo, el resultado adverso para los republicanos terminó por acelerar la reorganización del equipo presidencial.
Tras conocerse la decisión, Wiles agradeció a Trump por haberle permitido integrar su administración. En un mensaje publicado en X, defendió los resultados de la gestión y destacó, entre otros aspectos, el control de la frontera, la reducción de impuestos y el fortalecimiento de la economía.
¿Más cambios en el Gabinete? Crecen los rumores de una salida de Marco Rubio
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, evalúa distintas alternativas para su futuro dentro y fuera del gobierno de Donald Trump, luego de la contundente derrota republicana en las elecciones de medio término.
Los demócratas se quedaron con el control del Senado y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos tras las elecciones del martes, en un resultado que representó una derrota para el Partido Republicano. Con algunas contiendas todavía sin definir, la oposición suma 54 bancas en el Senado -incluidos dos independientes-, frente a las 44 republicanas. En la Cámara de Representantes, en tanto, las proyecciones de CNN y NBC indican que los demócratas obtendrían al menos 244 de los 435 escaños.
Según consignó el medio Bloomberg, en diálogo con fuentes de la Casa Blanca, tras la paliza en las urnas, Rubio mantuvo conversaciones con funcionarios sobre una eventual renuncia, aunque el secretario de Estado - y otros allegados - lo negaron públicamente.
En una entrevista con The New York Times el pasado jueves 5 de noviembre, Rubio desmintió los rumores sobre su posible salida y aseguró que su intención es permanecer en la administración hasta el final del mandato de Trump. "Siempre ha sido mi intención" remarcó.
El funcionario, que además se desempeña como asesor de Seguridad Nacional, evitó pronunciarse sobre sus aspiraciones políticas de cara a 2028. "Literalmente, no voy a hablar más de 2028", respondió cuando le preguntaron por su futuro. Sobre las versiones que apuntaban a una posible renuncia, agregó: "Para ser sincero, no sé de dónde salen estas cosas".
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