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31 de agosto 2007 - 00:00

Duros pases de facturas en la Concertación

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Santiago (ANSA, Reuters) - La jornada de protesta de la Central Unica de Trabajadores (CUT) acentuó las diferencias entre los partidos de la gobernante Concertación, al punto que voceros del gobierno de Michelle Bachelet pidieron a sus aliados prudencia al expresar sus puntos de vista.

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Los incidentes tras la protesta gremial cumplida el miércoles en Chile se prolongaron hasta las primeras horas de ayer, con un saldo final de 700 detenidos y decenas de heridos, entre ellos un senador oficialista y 33 carabineros.

A menos de 24 horas de la huelga, Arturo Martínez, presidente de la CUT, pidió a Bachelet un diálogo «de verdad» en torno de los problemas laborales y económicos del país, y alertó que si no se solucionan las demandas continuarán las movilizaciones y protestas.

El diario «La Tercera» reprodujo ayer declaraciones del vocero presidencial Ricardo Lagos Weber, quien, si bien entendió que «no es prudente» hablar de «deslealtades», pidió al bloque oficialista «saber distinguir la oportunidad y los tiempos para expresar sus puntos de vista».

«Este es un gobierno con una coalición de partidos que lo apoyan y uno espera la máxima consistencia y afinidad respecto a lo que hace el gobierno y lo que hacen las fuerzas políticas que lo apoyan», advirtió el ministro, que aseguró que el gobierno « seguirá trabajando arduamente en sus políticas sociales».

Lejos de reducir las turbulencias en las aguas oficialistas, el Partido Socialista volvió a justificar ayer su apoyo a la protesta de la CUT, un tema que será analizado el lunes, en la reunión de los partidos de la Concertación.

El secretario general del PS, Marcelo Schilling, descartó que el apoyo dado a la movilización haya sido un error político « porque detrás de la manifestación, lo que está es una reivindicación profunda de cambio, de participación, de integración, de justicia y de igualdad».

La respuesta más dura dentro del oficialismo provino de la jefa de la Democracia Cristiana, Soledad Alvear, quien dijo que «los partidos de gobierno deben apoyar al gobierno, y eso es lo que Chile espera de quienes votaron por parlamentarios de gobierno y por los partidos que acompañamos a la presidenta Bachelet». Otro concertacionista destacado, el ex canciller y secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, salió a aclarar que no respaldó la movilización y aseguró que simplemente expresó su apoyo al derecho de la ciudadanía a dar su opinión.

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