Los recortes son producto tanto de la necesidad de ahorrar gastos ante el creciente déficit como del objetivo de Rumsfeld de realizar una modernización a fondo de las fuerzas armadas, sobre todo del ejército, para hacerlas más rápidas y flexibles, y eliminar sistemas de armas producto de la Guerra Fría. «Rumsfeld quiso hacer la reestructuración cuando llegó al cargo, y los atentados del 11-S y la guerra de Irak se lo impidieron. Ahora está usando el tema del déficit para ponerla en marcha», explicó
Los más afectados serían la marina y la fuerza aérea, en beneficio del ejército de Tierra. El plan prevé dar de baja uno de los doce portaaviones actualmente en servicio, el John F. Kennedy, y no comprar un destructor y varios buques anfibios de desembarco.